Belle and Sebastian brilló en La Trastienda

El grupo de Stuart Murdoch estuvo en Montevideo y hasta invitó gente a subir al escenario a cantar
belle and sebastian
La Trastienda estaba colmada de gente el lunes de noche, pero como se divisaba en la calma de los encargados de seguridad del evento, el público de Belle and Sebastian es tranquilo. Cerca de las 21:30, Stuart Murdoch, cantante y miembro fundador, agradecía al público montevideano por estar presente y comenzaba con un tema nuevo, “Nobody’s Empire”. Tras una carrera de más de 20 años ininterrumpidos (pero con algunos cambios en sus miembros fundacionales, como fue la partida de Isobel Campbell en 2002) los escoceses aterrizaron en Montevideo con el fin de presentar su reciente álbum Girls in Peacetime Want to Dance, un quiebre musical que ellos han calificado en diferentes entrevistas como natural. Un paso claro hacia un sonido  electrónico y poco usual a lo visto en trabajos anteriores.
Con un número de integrantes raro en las alineaciones básicas de cualquier tipo de banda (seis músicos oficiales más uno de Montevideo), los Belle and Sebastian se notaron más que cómodos en el escenario de La Trastienda. Un grupo que ha sabido aprovechar las influencias del pop barroco, instaurado en la década del 60 de la mano de los Zombies o los Beach Boys, la totalidad de sus músicos sobresalen por su cualidad de multiinstrumentistas, lo que se percibe en la naturalidad con la que se intercambian los instrumentos entre ellos mismos culminadas las canciones.
Luego de la presentación usual, decidieron hacer otra en español a cargo del tecladista Chris Geddes, que se dio a entender perfectamente hacia el público nacional. A “Nobody’s Empire” le siguieron grandes clásicos de la banda como también temas de su nuevo disco. Se destacaron los clásicos “Seeing Other People”, a la cual Chris Geddes llamó “ una canción antigua”, como también “I’m a Cuckoo” o “Piazza, New York Catcher”. Igualmente fueron partícipes y bien recibidas las canciones nuevas, como el corte difusión “The Party Line”  o “Perfect Couples”. Este último hizo notorio otro elemento que les jugó a favor a los escoceses: el gran uso de las imágenes proyectadas que utilizan de fondo, donde juegan con presentaciones a cargo de la actriz inglesa Tamzin Merchant o de los inusuales videos de la banda.
No solamente la música que realizan se puede caracterizar por su sonido amigable, emocionalmente variable o nostálgico (cuando desean), sino que todos los miembros del grupo encaran con buen humor cada uno de los recitales que brindan. Quien escribe esta crónica fue invitado a subir al escenario junto con otras cinco o seis personas del público a cantar y bailar grandes clásicos como “The Boy with the Arab Strap” o el hit “Legal Man”.  Stuart Murdoch, muy ameno hacia su público -al que destacó como “joven” y “muy lindos”-, aceptó dedicar una canción a una chica situada en las primeras filas y broméo con las personas que se subieron al escenario.
Murdoch agradeció al clima por hacerlo sentir “como en Escocia”, tras el día gris que invadió las calles de Montevideo. El recital cerró con “Judy and The Dream Of Horses” pero, como toda lógica de recital, existieron los bises. El cierre final fue también a cargo de un pedido de una persona de la audiencia y comenzó a sonar “Get me Away from Here, I’m Dying”, hit de 1996 al cual Murdoch pidió que se lo acompañase en el estribillo.
Se mostraron conformes con el Uruguay, satisfechos con su público y nosotros esperamos su regreso, ya que le brindaron al país la oportunidad de acercarse a uno de los verdaderos representantes del pop británico de los últimos 20 años.
Nicolás Erramuspe Tejera

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