La Vida Bohème y Venezuela desde el exterior

Los caraqueños que en solo una década se convirtieron en referencia obligada de la música alternativa venezolana presentaron su último trabajo, que cita al “Pepe” Mujica y es producido por Visitante de Calle 13. Segunda crítica de nuestro colaborador venezolano

La Vida Boheme - La Lucha 2017

La Vida Bohème viajó a Ciudad de México para tocar en el festival Vive Latino de 2014 y decidió no regresar a Venezuela. Desde entonces, la banda nativa de Caracas está asentada en suelo azteca, empujada fuera del país por la violencia del conflicto político social que arrecia en Venezuela. Este año editaron su primer disco desde ese cambio de aires: La Lucha, tercer capítulo de la trilogía que se completa con Nuestra (2010) y Será (2013).

En el primero predominaban los beats electrónicos y buscaban la euforia, es más adolescente; el segundo tiene un aire más conflictivo, a veces hasta amenazante y lo coloca a uno en un mood de “abre los ojos” desde que comienza hasta que se acaba.

Desde México, los miembros del grupo ven el conflicto venezolano más tangencialmente pero a su vez, la diatriba latinoamericana desde un panorama más amplio. La Lucha está propuesta desde ese ángulo, más reflexivo; como si la banda desde afuera solo pudiese limitarse a dar referencias, casi a ser un mero informativo que no toma parte de la batalla. No deja de ser música pero tiene aroma de algo más.

“Mi lucha más dura ha sido conmigo mismo. Vivir lo más cercano a lo que pienso”, es la frase de José Mujica que se escucha al darle play al álbum, en la canción que le da el título, “La lucha”. Minuto y medio que indican por donde van los tiros con este disco.

Todo eso se resume en “Vocé”, el primer corte de difusión. Plagada de referencias literarias, referencias a la realidad a la que están sometidos varios pueblos latinoamericanos y un coro en portugués, el tema busca ser un llamado a la acción, desde la incomodidad de quien, aunque quiera, no puede hacer nada: “¿Te molesta si canto?”.

Sentir que no se pertenece a ningún lugar es lo que retrata “Lejos”, el segundo sencillo, más electrónica y más desgarradora que su antecesora. Si existiese un compilado sobre la diáspora venezolana, esta canción sería parte de él.

“El milagro del sur”, bien podría ser el himno oficial de toda la región. Una tierra de gracia que nunca llegó a ser tal, que pareciera que para progresar tiene luchar contra su naturaleza. Los años que pensabas malgastados ante de.

“Pupitres en fuego” invita a bailar pero no de la forma en que se hacía con los discos anteriores. Desde una onda reflexiva pero sin dejar de llamar a la acción.

“Los heridos” forma parte de las canciones tranquilas -a nivel musical- de La Lucha junto con “La luna y el sol”, una especie de respiro dentro del álbum.

“Mi mar mi nada” va por el mismo camino de “El milagro del sur”, un tema que busca hacer catarsis de lo que significa nacer en Latinoamérica: una continua lucha entre nuestras raíces y el progreso. Muy emotiva, contiene dentro de sí la historia de varios mártires latinoamericanos.

“No contaba con eso”, “Eliseo”, “La purga” son los nombres de las canciones restantes. Sugerentes y directos.

Escuchar “La respuesta” es oír a unos niños comentando acerca de lo que le gusta y lo que quieren; “Domingo” cierra el disco y nos deja con la sensación de que no estamos solos o, al menos, no tanto como antes.

Trece canciones producidas por Visitante de Calle 13. Cada una vale por sí misma. Juntas puedan dar la impresión de que se trata de un disco muy largo, pero sin duda es imprescindible para tratar de entender la complejidad inherente a los pueblos latinoamericanos.

En abril fueron tapa de la revista estadounidense Spin, donde cuentan entre los motivos de su exilio que uno de sus agentes fue secuestrado y asesinado, mientras que su mánager y su tour mánager fueron “solo” secuestrados.

Por José Gregorio Bello

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