Payasos Medicinales en formato libro

Este domingo 4 en la Feria del Libro y el miércoles 7 en el Hospital de Clínicas se presentará el libro Historias medicinales, una recopilación breve, emotiva aunque alegre y de alto nivel estético sobre el trabajo de los Payasos Medicinales en su quinto aniversario de existencia
payasos medicinales
“A un costado veo a una señora que estaba cortando dulce para unas galletas. Le digo: ‘Llego justo para la merienda’.
Ella me mira y me ofrece. Al instante me dice señalando una foto:
– Tengo un dolor muy grande en el alma, perdí a esa hermosa niña hace nueve meses, en este mismo lugar.
– Pero yo la veo ahí -le digo señalándole el pecho.
– Sí, acá está. Me está ayudando a luchar contra el tumor que tengo ahora.
– ¡Es hora de comenzar la batalla! -le digo, arrimándole el pompero, que se transforma en una espada, y agarrando entre mis manos una lapicera, que sería otra.
Comenzamos a mostrar nuestros músculos de los brazos y a agravar la voz con gritos de guerra. El primer round fue nuestro: vencimos al bicho”.
Los Payasos Medicinales son una de las cosas más lindas que tiene Uruguay: un grupo de artistas formados en las técnicas del clown que van por distintos centros de salud del país para alegrar a los internados, a los que están tristes, a los que están solos, a los que están -como la mujer de ese retazo de relato- luchando contra el bicho. Cualquiera sea el bicho. Ahora que cumplen cinco años de vida presentan Historias medicinales en la Feria del Libro, una obra que reúne 25 relatos de pacientes, de familiares, de personal de los hospitales y de los propios payasos; relatos a veces duros, casi siempre emotivos, algunos que llevan a bordear las lágrimas, pero todos ellos de los que terminan pintando una sonrisa en la boca.
Y todos -algo que no es para nada menor- escritos con pretensiones literarias, algunos de ellos más tirando a lo infantil, otros con rasgos poéticos, y sin el costado más sacarino, cursi, que hace a veces difíciles de aguantar a las películas que tratan estos temas. En este sentido también colabora su brevedad: las historias no superan nunca la carilla.
El fragmento que abre esta reseña pertenece al relato “Luchar contra el bicho”, uno de los más extensos y que mejor agrupan la mezcla de sensaciones que llevan consigo a todas partes los Payasos Medicinales. Desde llevar un poco de luz al Centro Nacional de Quemados -el Cenaque, uno de esos lugares en los que la alegría muy difícilmente se anime a cruzar la puerta- hasta dejarle un último recuerdo feliz de una persona a un pariente que lo acompañaba en sus minutos finales de vida. Ninguna de estas Historias medicinales colabora en desatar el nudo que se va formando en el estómago, y sin embargo también llenan de esperanza, de ganas de levantarse a seguir peleando y repetirse a uno mismo eso de que no-tengo-de-qué-quejarme.
Es una sensación similar a la que puede dejar una Teletón, solo que acompañada de ilustraciones de aire infantil y siempre fantásticas en su expresividad. Cada historia va acompañada de una, a cargo de ilustradores como Alfredo Soderguit, Levedad o Tatiana Mesa, entre otros uruguayos, argentinos y mexicanos. En ellas está también parte del logro, parte del ablandar la dureza de la enfermedad, de colorear el blanco hospital tanto como los payasos se disfrazan de doctores coloridos, y de elevar al nivel de arte el proyecto.
Como para cerrar el círculo solidario, se financió a través de un crowdfunding y del apoyo de algunas empresas.  “Un sueño hecho libro”, le dicen. Y es un sueño tan bien hecho que vale la pena acompañar.
Gastón González Napoli (@GastonGonzalezN)

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *