Avengers: Infinity War: Marvel vs. la expectativa infinita

Tras un camino de diez años y 18 películas, el estudio Marvel enfrenta la tarea titánica de reunir a prácticamente todo su panteón de héroes en un evento épico que logre balancearlos a todos, presentar un villano a la altura de la ocasión, ofrecer acción que supere todo lo antes visto y además presentar la carga emocional que se merece

Por Juan José Torres Negreira

*Reseña libre de spoilers

Resumir el argumento de Infinity War no es tan complicado como uno esperaría para la película número 19 en una franquicia. Thanos (Josh Brolin) se encuentra en una búsqueda intergaláctica por las seis Piedras del Infinito. Al hacerse de todas ellas podría hacer desaparecer a la mitad delos seres vivos del universo y así devolverle la armonía y equilibrio.  Al menos dos de estas piedras se encuentran en la Tierra –la del Tiempo en manos de Doctor Strange (Benedict Cumberbatch) y la de la Mente unida al cuerpo de Visión (Paul Bettany)-, así que el villano se enfrenta rápidamente a la oposición de Los Vengadores.

Si uno no vio absolutamente ninguna película de Marvel antes de esta, lo recomendable sería mirar Capitán América: Civil War y Thor: Ragnarok, para hacerse una idea de dónde están casi todos los personajes –tanto espacial como emocionalmente-. Además es fundamental ponerse al día con Guardianes de la Galaxia, volúmenes uno y dos. Para entender el aspecto más cósmico de las cosas y tener más conocimiento de Thanos y su relación con Gamora (Zoe Saldana).

También sirve para saber dónde poner las expectativas en cuanto a desarrollo de personajes. Entre las tareas de Infinity War está balancear alrededor de 20 personajes adorados por los fans. Es imposible lograr una historia profunda para cada uno de ellos. Viendo esas películas previas se completa algunas líneas argumentales que Infinity War sola no puede sustentar. Es que lo mismo que hace a este filme tan especial es su mayor maldición: más que una obra cinematográfica, es un final de temporada. ¿Cuál sería entonces la manera más justa de juzgarla, como cine o como TV?

La acción es explosiva, gigante y ruidosa, todo lo que uno ya espera de Marvel. Sin embargo, no hay ningún momento que se mida con la primera vez que vimos a Los Vengadores juntos en la batalla por Nueva York. O cuando se enfrentaron mutuamente en aquella famosa escena del aeropuerto en Civil War.

El humor que caracteriza a Marvel y que tuvo su apogeo en algunas más recientes como Ragnarok Guardianes Vol. 2 también se hace presente. Infinity War, con toda su solemnidad, está plagada de chistes. Más que nada concentrados en los primeros dos actos de la película. Esto será para algunos un punto a favor y para otros una molestia; personalmente hubiera preferido reducir un poco el humor para dar más espacio a la tensión que comienza a darse cuando se acerca el final. Aunque adoro los chistes de los Guardianes, en este capítulo hubiera apreciado un poco más de seriedad.

Luego está el desafío de lograr un desarrollo emocional mientras se salta de planeta en planeta para seguir a cada grupo de personajes. Las agrupaciones y los motivos por los cuales se agrupan funcionan bien. Y es sumamente entretenido ver interactuar a muchos de estos personajes, que uno olvida que se están cruzando por primera vez. Ahí se genera esa sensación en quien ha visto todas las anteriores historias, de que está viendo algo más que una película. Un universo cinematográfico construido con paciencia y dedicación.

Algunos personajes no salen tan favorecidos en el reparto de minutos del metraje. Unos por ser generalmente secundarios y otros porque han tenido ya su oportunidad de ser protagónicos. Se puede decir que Marvel hizo los deberes y logró desarrollar a quien más tenía que desarrollar: Thanos. El villano que se viene anticipando desde esa escena post créditos al final de Los Vengadores logra mostrar todo de lo que es capaz y lo hace con personalidad. Los realizadores (Joe y Anthony Russo, que dirigieron Capitán América: el Soldado del Invierno y la antedicha Civil War) se toman su tiempo de explicar los motivos detrás de las acciones de Thanos. Además de darle grandes momentos de diálogos y un trasfondo emotivo sorprendente. Ayuda que la tecnología utilizada para darle vida al titán sea excelente y capte hasta los detalles más mínimos de la gran performance de Josh Brolin.

Teniendo en cuenta estas virtudes y defectos quiero volver al problema de la película como final de temporada para hablar –justamente- del final de la película; sin entrar en spoilers. Es difícil juzgar al final en sí mismo porque se siente más como un giro inesperado de mitad de duración que como una conclusión. Es en un cliffhanger tremendo. Se siente arriesgado pero a la vez no tanto. Una buena comparación sería la de Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Parte 1. Hay que considerar que Infinity War era originalmente Infinity War Parte 1; que luego se cambió el nombre de la segunda parte, y que no se le ha dado todavía un título a la secuela, por tratarse de una especie de spoiler para la primera. Hay que esperar un año para tener el verdadero final de esta historia.

Avengers: Infinity War es un logro cinematográfico sin precedentes. El resultado de años de trabajo y el aporte de diversas mentes creativas. Teniendo en cuenta todo lo que tenía que cumplir en sus 156 minutos de largo, es fácil pasar por alto sus defectos. Para disfrutarla al máximo lo importante es medir expectativas, ser realista sobre lo que se puede pedir a una película así, y tener paciencia para la siguiente parte. Todo indica que Marvel todavía sabe muy bien a lo que está jugando.

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