Chicle nostálgico: “Las de la intuición”, Shakira

Aunque los canales para compartir y escuchar música hoy en día son inabarcables, el tsunami melómano no puede evitar que cada tanto las canciones-chicle del pasado resurjan a través de ese mismo aljibe infinito.
La radio podrá actualizarse semana a semana; internet, en cambio, no olvida (y los discos tampoco, claro). Chicle nostálgico busca ser un homenaje breve a las canciones viejas que la web nos permite redescubrir y que se nos vuelven a pegar tanto o más que las nuevas
shakira las de la intuición
Foto: captura de pantalla
La dicotomía entre la Shakira morocha más rockera y enojada y la Shakira rubia latin lover es ya irrelevante. Esta vez, sin embargo, toca hablar de otra versión de la cantautora colombiana: la del pelo violeta.
Cuatro años después de convertirse en estrella internacional con su primer disco en inglés, Laundry Service, Shakira se mandó un álbum doble mitad en su lengua natal y mitad en la anglosajona: el Fijación oral/Oral Fixation. Los de “Hips Don’t Lie” (con Wyclef Jean), “La tortura” (con Alejandro Sanz) y “No” (con Gustavo Cerati). Los últimos en que todavía se encuentran canciones acreditadas solo a ella, a diferencia de los créditos kilométricos de su último trabajo editado, el homónimo Shakira, y de los avances del próximo, El Dorado.
Es también la obra en la que Shakira asume del todo su rol de personificación del concepto de “pop latino”, que ha llevado a nuevas alturas en su romance reciente con el reggaetón. Pero la canción que se me pegó hasta el punto de convertirse en chicle nostálgico la semana pasada no fue por ese carril, sino por uno de pop de sintetizadores perfectamente apoyados en el revival ochentoso de mediados a fines de los 2000: “Las de la intuición”.
No solo tiene un estribillo imposible de sacarse de la cabeza (“creeeo que empieeezo a entendeeer”), sino que es de esos que no lo hacen a uno sentirse culpable de repetirlo y repetirlo en su cabeza. Además, “Las de la intuición” aprovecha al máximo la voz tan potente e instantáneamente reconocible de la barranquillera, y es un ejemplo conciso del talento que tenía para la canción romántica-sensual.
Es casi la contraparte mucho más digna y hasta honesta de su último single, “Me enamoré” (de verdad que la primera vez que la escuché, YouTube me puso una publicidad de Gillette, como anticipando que iba a odiar el verso de “me gusta esa barbita”). “Yo te propongo un desliz/Un error convertido en acierto/Yo me propongo ser de ti/Un volcán hoy” es, objetivamente, una estrofa diez veces mejor lograda que “Contigo yo tendría diez hijos/Empecemos por un par/Solamente te lo digo/Por si quieres practicar”.
Con bastante seguridad ningún ranking pondría a “Las de la intuición” en el primer puesto entre los temas de Shakira (ni siquiera el mío, que probablemente tendría a “Si te vas”, “Ciega, sordomuda” o “Pies descalzos”). Ahora, casi sin dudas que se tiene ganado el top 3. Y para los nostálgicos que nos gusta el pop y criticamos el mínimo denominador común del reggaetón, es un remanso dentro del desierto que son hoy las listas de éxitos del pop latino.
Por Gastón González Napoli (@GastonGonzalezN)

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *