Roberto Hammond: “Cuando había rock interesante en este país, Uruguay era una vergüenza”

El crítico más ortodoxo del rock uruguayo volvió con una columna de opinión sobre videoclips, y aprovechamos para hablar con él sobre el estado de la música nacional y todo lo que sucedió durante su ausencia prolongada. Además, por ser él, hicimos una excepción y abajo podés escuchar el audio de la entrevista

hammond

Roberto Hammond nació hacia el final de la primera época de Justicia Infinita y sobrevivió hasta Vulgaria, el siguiente emprendimiento radial de Salvador Banchero y Leo Lagos. Cuando Justicia volvió en 2009, Lagos prefirió no participar y su creación, el crítico más ortodoxo del rock y un ser profundamente despreciable, desapareció en el éter. Seis años después y con un panorama de música nacional bastante diferente, Hammond regresó con una columna en video en Canal M, La video T.K. de Roberto Hammond, en que comenta videoclips de artistas uruguayos.

En Moog aprovechamos la ocasión para charlar con el Hammond del medio, aunque primero el que se dio una vuelta fue Lagos, para contar los orígenes del personaje. El exReporte Descomunal dice con una sonrisa que él opinaba mucho de música en Justicia y a veces los oyentes se enojaban con sus opiniones, así que llevarlo a la exageración máxima era el paso natural.

– Y ahí me puse a pensar y salió este Hammond, un ortodoxo que no coincide necesariamente conmigo…

– Espero que no coincida con nadie.

– No, claro, tendrías que ser muy guarango para que coincidiera contigo. La idea es que sea un personaje tan aborrecible que por más que estés de acuerdo con él quieras separarte. “¡Yo con esto no tengo nada que ver!”. El tipo siempre exagera.

Durante la época de Vulgaria, Lagos incluso llegó a publicar un libro bajo el personaje, 100% rock, una suerte de diccionario de banas y sucesos musicales más que nada del período postdictadura, el que a Hammond más le gusta, y con mucha crítica hacia los grupos de la última ola, la de los Pilsen Rock.

Cuando Vulgaria terminó, Lagos consideró que el personaje había cerrado un ciclo. “Ahora esta vuelta lo que me parecía gracioso era comentar videos, que era algo distinto. Por más que hace un año y medio me habían invitado a Justicia a hacer un resumen del año, y el rock está tan mal, tan mal, tan mal que el personaje ya decía que No Te Va Gustar era la banda número uno del rock, que las guitarras eran pesadas”, cuenta con una sonrisa.

Dice también que por más que el libro “es en joda, tiene algo en serio”, y que le pasaron cosas como que lo llamó el productor Alfonso Carbone para decirle que “más allá de los chistes hay partes que es de las mejores historias de lo que pasó con el rock en los 80”.

De NTVG no creo que te hayan dicho nada, ¿no?

– No, no. Pero nunca nos llevamos bien así que… [se ríe]

[Llega entonces Roberto Hammond]

Roberto, ¿cómo andás?

Un placer, pibe. ¿De dónde me dijiste que eras?

De Moog, un sitio web.

Moog… ¿Cómo los sintetizadores?

Sí, los teclados.

Bueno, ya arrancamos mal.

Bueno, como Hammond, estamos emparentados…

Es un apellido, ¡el apellido no se elige! Pero dale, dale, vamos para adelante.

Hablando de web, arrancaste en la radio, un medio viril, rockero; después te hiciste el intelectual, te vendiste a la literatura y eso te mató. Pero faltaba un Hammond en la música nacional, ¿no?

Me parece un poco desubicada la pregunta… ¿Qué querés saber, pibe?

¿Cambió mucho la música entre que te fuiste y esto?

Cuando arranqué a salir en Justicia y en Vulgaria había algo así como el rock nacional, ahora está muerto. Es un desastre todo, el rock se vino a pique. Y bueno, hay que cambiar la estrategia. Ahora los pibes ya no escuchan música, la ven en YouTube, y dije “hay que pelearle al diablo con sus mismas armas, hay que empezar a generar conciencia rockera”. No puede ser que toque No Te Va Gustar y nadie los vaya a esperar con cadenazos. Esto se está viniendo a pique.

¿Por qué te parece que está tan mal?

Lo que pasa es que acá hubo una burbuja, como en España estuvo la burbuja inmobiliaria acá estuvo la burbuja del rock. Que es una burbuja de cerveza además. Se metió el emporio de la cerveza y burbujeó, burbujeó, Carmelo Vidalín sacó la foto y pasó lo que tenía que pasar: quedamos adorando a la diosa de las seis cuerdas los que éramos del palo y el resto de la gente… Ahora está la cumbia pop.

Está todo el mundo como muy correctito, ¿no?

Nos estamos volviendo un país con una corrección política espantosa. Vos hoy decís que querés tener sexo con un pibe y te miran mal…

Si hasta los griegos lo hacían.

Todo el mundo lo hacía. Los soldados, la cárcel qué te pensás. Pero estamos en un momento de corrección… Pedir que legalicen la marihuana, hermano… Lo más lindo de fumar era conseguirla de queruza, arriesgar la vida, bajar al bajo, conseguir una palanca. ¿Qué pasa, voy a ir a la farmacia a comprar? No seas malo, está todo mal, está todo patas para arriba.

Es un tema de la sociedad toda entonces.

Ya lo decía la canción: “La música está enferma, nosotros también, para arreglarla hay que vovlerla a romper”. Eso era un himno de Los Estómagos de ese dios Parodi, qué lindo que es el gordo Parodi ahora que lo pienso. El rock es parte de la sociedad. Si la sociedad está enferma el rock también. No puede haber rock saludable y sociedad enferma. Y por eso también este auge de la economía que estamos viviendo… ¿El anti-rock sabés quién es hoy? Danilo Astori. La gente compra plasmas, ve los partidos de fútbol, compran instrumentos baratos. Cualquier nabo va a la universidad, se sube a un yate y hace Rombai. Así no se puede.

Ahora que me nombrabas a Parodi, vos que sos un gran fanático: lo viste armando una banda nueva y me imagino que te asustaste, ¿no?

¿Cómo me voy a asustar? Me duele un poco que haya ido a buscar sangre nueva y no me haya tenido en cuenta. A tirar cables, lustrarle la púa, lustrarle la guitarra, lustrarle la pelada, lo que fuera. Pero es obvio, él fue a buscar unos pibes que tuvieran un poco más de actitud. Porque Peluffo… Todo bien con Peluffo, pero quería ir a cantar tango a FunFun, hace tiempo que estaba pidiendo permiso. Está viejito, está sensible.

Que Parodi vaya a repartir el rock a nuevos horizontes te parece bien entonces.

Me parece perfecto, es lo que hay que hacer. Tendría que tener 300 bandas Parodi. Tendría que estar en todas las bandas. De Dinamita Pereda sacar a Dinamita y poner a Parodi, de los Hermanos Láser sacar a los Cáceres y poner a Parodi, en No Te Va Gustar sacar a Emiliano que la tiene colgada para la foto la guitarra y poner a Parodi. En La Vela Puerca sacar a… No sé cuál es el guitarrista de La Vela Puerca, ¿tiene guitarra La Vela? Hay que sacarlo y poner a Parodi.

Me parece bárbaro que seas un tipo que mantiene la línea.

Yo de Parodi me enamoré en el ’83 y esto es para largo. A diferencia de Víctor Nattero de Los Traidores que en el primer disco se creía Joe Strummer y en el segundo ya era Mark Knopfler y arrancó con esa mariconada de las escalas. Parodi siempre lo mismo. Nunca aprendió a tocar, por eso lo quiero.

El mundo cambia pero Parodi se mantiene.

Parodi se mantiene, siempre lindo, siempre gordo, siempre de shortcito.

En tus videos de La Video T.K. de Roberto Hammond te introducís siempre como “el crítico más ortodoxo del rock”. La ortodoxia y el rock, ¿van de la mano?

Sí, totalmente. En el rock no se puede innovar. Cada vez que quisimos innovar vino el rock progresivo, vino el techno. El rock es un bajo, una batería, una guitarra y un tipo que ladra, ya está. No vengan con cosas nuevas porque no hay.

Un Pedro Dalton digamos.

Pedrito, sí. Bien reventadito, eso es el rock.

Vos sabés que tengo que coincidir contigo. Mucha gente dice que Dalton canta mal pero para mí es tremendo cantante.

Es que los que dicen que Pedro Dalton canta mal son los que ven esto de Yo me llamo y quieren todos ser cantantes de plástico en la televisión y hacer acrobacias con la voz. Yo qué sé, Los Troggs, “Wild Thing”. ¿Tiene una buena voz? No. ¿Canta bien? No. Canta rock. Después lo que pasa es que los que empezaron a meter todo eso femenino y metrosexual fueron los Beatles que ponían esos coritos. Y así terminó Paul McCartney, dando pena solo.

Viste, vos saliste del aire y Paul vino dos veces.

Es que hay mafias poderosas que fueron las que me sacaron del aire y trajeron a ese adefesio. Pero por lo menos vino Kiss, vino DeepPurple, vino gente polenta. Vino Chuck Berry, el dios de la guitarra.

Estuvo Leo Lagos ahí, ¿no?

Dios le da pan al que no tiene dientes. Tendría que haber tocado Gustavo Parodi solo con la guitarra. Pero bueno… Viste que acá los teloneros son siempre un desastre. ¿Quiénes son los más baratos para tocar con Chuck Berry? Los Supersónicos. Bueno, deben de haber pagado para tocar los giles esos.

Te quería plantear un ping pong de cosas que han pasado desde que no estás al aire. Primero: Tan Biónica.

Tan Biónica es un desastre. Es un desastre que no debería existir. Ahora, lo comparás con Marcelo Fontanini y es heavy metal.

El último disco de Buitres.

…un desastre. Un desastre. Perdió Parodi en la pulseada. Para mí lo engañaron, le dieron un pasaje a Pajas Blancas y grabaron el disco de queruza con el productor. Me suena a traición como la que le hicieron a Johnny Ramone con Phil Spector y grabaron el End of the Century, que es un disco que nunca, nunca, nunca Johnny Ramone lo quiso pero que a Joey le encantó. Esto es una payasada para Peluffo, pero a los ídolos hay que quererlos en las buenas y en las malas más todavía. Con Parodi siempre estoy.

Puede hacer lo que quiera que siempre estás.

Es que no participó él. No tuvo nada que ver.

Esa guitarra no es la de él.

Hay cinco o seis temas en que tocó. Pero “Anillo de papel”, “Canelón”, todos esos no tuvo nada que ver. Es más: es “Pepe” Rambao y el productor, una sociedad para delinquir. Tendrían que estar presos los dos.

Otra: antes una marca de cerveza apoyaba el rock y ahora apoya el We Color Festival.

Yo qué sé… Yo me pinchaba con vino. La cerveza está todo bien… Pero ahora vas al supermercado y tenés negra, esto, lo otro, tenés que ser un sibarita para tomar cerveza. La cerveza es muy blanda para el rock, Bon Scott no se ahogó en un vómito de cerveza, eran cosas mejores.

Que se vayan para la electrónica que no pasa nada.

Nadie va a extrañar. Aunque ahora unos cuántos muchachos están haciendo cerveza artesanal, a esos sí les tengo fe. Cerveza con ocho, nueve graditos de graduación alcohólica.

Otra: Christian Castro sacó un disco de heavy metal.

¿Quién?

Christian Castro.

No conozco. Yo si no es rock, ¡no comento!

Pero si sacó un disco de heavy metal habría que pegarle una escuchada…

No sé de qué me estás hablando, me parece que me estás provocando, pibe. Te saco la amarilla.

Una mala: BB King.

BB King… Creo que lo mejor que le pasó fue tocar al lado del Carpo. Un morocho sin ningún talento que el Carpo lo agarró y se lo presentó a Sudamérica en esas cosas que tenía Pappo de ser generoso. Al lado del Carpo no tiene nada que hacer.

¿No fue que BB King dijo que Pappo era el mejor guitarrista del mundo?

Eso se sabía, ¿cuál es el mérito? Le dieron un sánguche de mortadela y el negro dijo eso.

Otra: hay una banda de rock que se llama Los Rusos Hijos de Puta.

Está muy influenciada por esa movidita pseudo intelectual universitaria de La Plata que arrancó con Él Mató a un Policía Motorizado y hay cada nombre de banda que Dios mío… Era sencillo, Los Estómagos, Los Traidores, Los Tornillos, Los Vidrios, los algo. No me vengas con eso, qué es eso, bo.

La elaboración y el rock no van de la mano.

Evidentemente que no. Tiene que ser algo más primitivo, si no es “los algo” no es rock.

Otra: Hablan Por La Espalda, una banda hardcore, se metió con el candombe.

La necesidad tiene cara de hereje, se ve que no llegaban a pagar las cuentas y tuvieron que empezar a meter una tumbadora, otra, y ahora están con el candombe. En cualquier momento le hacen el fellatio a Rada y a Jaime Roos. Pero bueno, yo qué sé. No sería la primera traición dentro del rock ni la última. Aparte estos pibes eran veganos: si no comés carne, no sos rock, pibe.

El Gucci.

…El Gucci. Musicalmente ya sabés que no comento, ¡no comento! Ahora, vos hoy hablabas de que estamos en un momento muy pacato, muy metrosexual del rock. Al Gucci habría que hacerle un curso intensivo de heavy metal y él tiene la actitud del rock. Igual hay mucho consumismo en el ambiente de la tropi y eso no es muy rock, pero haría falta cierta incorrectitud. Yo creo que es más interesante hoy El Reja que La Saga.

Campodónico.

Qué se puede decir de un tipo que desarmó al Cuarteto de Nos, que todos los días le ponía a Roberto Musso abajo de la almohada un cassette con hip hop. Si él hacía dinero con eso, allá él. Con todo me gusta que la gente le haya dado la espalda a las disquerías y nadie tenga discos de Campodónico ni para usar de posavasos. Por lo menos es derrotado con sus propias armas.

Ahora que cayó la FIFA, ¿caerá la Mafia del Calipso?

Y la esperanza es lo último que se pierde, pero no creo. Hay intereses muy poderosos, el rock está muy débil y por eso volví con la columna, para tratar de generar un poco de conciencia.

Sos el pilar en el que se aguanta el rock.

Queda feo que yo lo diga, pero si lo decís vos me gusta.

¿El proceso Tabárez o que vuelva la Celeste de antes?

Yo creo que parte del declive del rock está dado por la Selección. Vamos a entendernos, pibe. Cuando había rock interesante en este país, Uruguay era una vergüenza. Ni clasificaba a los mundiales. Y si clasificaba era apenas y se comía seis goles con Dinamarca y el único que hacía un gol era de penal y Francescoli. Francescoli, un grande, que ahora está con los niños, estuvo en Unicef cerca de toda esa carnecita firme. Volviendo al tema: en un país chiquito, sin muchas posibilidades, aislado del mundo, con un cuadro de fútbol que era horrible, unos mercachifles del primero al último, unos pataduras. Una grisitud total y salían canciones como “Estamos mal, estamos mal, estamos deprimidos” de Neoh 23, “Hijo del imperio” de Los Estómagos.

Ahora vivimos en un país que le regala computadoras a los niños y a los viejos, somos el país número uno hiperconectado, tenemos una fibra óptica por cada pelo del culo. La Selección triunfa, sale campeona de América, hace partidazos en los mundiales. Y la juventud quiere la fácil, quiere el éxito, todos quieren Yo me llamo, ganar el concurso y llevarse un Chevrolet Spark. Antes soñábamos con un Impala del ’69 y estábamos en el ’85, a ver si me entendés. La gente ahora quiere un celular con pantalla táctil y nada más. Por eso te digo: Astori es el padre de la muerte del rock.

¿Y qué opinás de la cumbia pop?

¿Vos me estás tomando el pelo? ¿Me hacés venir acá para hablar de la cumbia pop? ¿Te digo que el rock se está cayendo a pedazos y a vos lo que te interesa es hablar de la cumbia pop? Es un fenómeno de mierda, está lleno de atorrantes hijos de una gran puta, ahora… qué lindas turritas que hay en la cumbia pop. Pero loco, vamos a hablar de rock, ¿te parece?

¿Se fueron para ahí las mujeres?

Están todas ahí, con esos piercings y los cortes de pelo tipo rollinga. Pero, escuchame, flaco, mi tiempo vale oro, tengo que hacer la entrega para Montevideo Comm y si no tenés otra pregunta de rock, flaco, vamos dejando por acá porque me tenés bastante calentito. Me preguntás por El Gucci, me preguntás por Hablan Por La Espalda, me preguntás por todas esas porquerías. ¿Cristian Castro haciendo metal? ¿Me estás tomando el pelo, loco? Ya está, cortá.

[Hammond se levanta de la mesa y se va del bar ofendido]

Mirá acá la última entrega de La video T.K. de Roberto Hammond.

Y escuchá acá el audio de la entrevista:

Gastón González Napoli (@GastonGonzalezN)

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