Diez discos independientes del 2015

Hacia fin de año se nos habían amontonado una buena cantidad de discos independientes que no habíamos podido escuchar, así que los agrupamos acá. Hay desde folk a dream pop a hard rock a hip hop y murga canción
nota-discos-indie
Viejos Trips
Disco: Un pueblo en llamas
Puntaje: 6.5
Tras Caos y conciencia, de 2014, Daniel Martínez publicó su segundo disco como Viejos Trips el año pasado. Lleva el nombre de Un pueblo en llamas e incluye nueve temas oscuros, con la voz de Martínez hundida en la mezcla hasta tal punto que es muy difícil entender lo que está cantando.
El sonido es muy lo-fi (está grabado en Estudios Narcolepsia, es decir en el cuarto de Martínez) y las letras no son a veces demasiado destacables, pero los paisajes dark que compone Viejos Trips y en particular sus líneas de bajo sí lo son. El tema mejor logrado quizá sea el de cierre, “El último árbol de Paso de la Arena”, que es el más luminoso a pesar de ser apocalíptico con versos como “Estoy sentado bajo el último árbol/Que hay/Estoy tirado bajo la última sombra/Que habrá”. Luego de toda la oscuridad, es un cambio bienvenido.
Matador
Disco: Matador
Puntaje: 7.5
En MOOG ya habíamos hablado brevemente del proyecto de Santiago Bogacz, Matador, que publicó en 2015 su primer disco largo, de título homónimo. Bogacz continúa con su línea de folk experimental y alternativo, con menos componentes pesados de los que había tenido en aquel EP, si bien a veces rasga con tanta fuerza su guitarra acústica que le saca un poder renovado al instrumento.
Bogacz tiene un rango vocal importante, entre el folclore de la Negra Sosa y el falsete metalero, pero las grandes protagonistas del disco son las seis cuerdas. Es que el Matador es un virtuoso, como se puede escuchar en los instrumentales “Pico ló” o “Un lugar”. No un virtuoso porque toque solos rápidos y cargados de notas ni otros con mucho vibrato y emoción, sino porque lo que toca es no solo complicado sino extrañamente particular y distinto.
Magic Tundra
Disco: Real Virtual
Puntaje: 8
El dúo de Guillermo Pouso y Lucía Gómez está radicado en Argentina y muy marcado por un pasaje por Australia, lo que puede explicar en parte cómo se alejaron tanto de las convenciones de la música nacional para componer un disco de dream pop lleno de sintetizadores que transita entre Beach House, La Roux y una atmósfera de melancolía que sí es muy nacional.
La mayor parte de los temas de Real Virtual están en inglés, pero los más destacados son los tres en español que se agrupan en el centro del disco: el riff de sinte de “Milímetros”, los seis minutos y medio de “Las hamacas” y la más acústica “Desaparecer”. La voz de Gómez siempre está algo sumergida, lo que le da esa sensación onírica dream pop, pero de todas formas puede sacar adelante un tema como ese con toda la fuerza vocal y la emoción que requieren versos como “Ahora que lo tengo todo/Quiero desestabilidad”.
El paso por Australia los marcó porque pudieron conseguir varios shows en locales como The Espy -en donde supieron tocar en sus comienzos desde AC/DC a Tame Impala-, por eso no sorprende que hayan priorizado el inglés como idioma. Y tampoco es que los temas anglófonos estén mal; para nada. Simplemente se da esa coincidencia.
PXLS
Disco: Errático
Puntaje: 7
Pixeles -estilizado como PXLS- editó en 2015 un EP de cinco canciones con el título de Errático, con una onda rockera y un cantante con una pronunciación exagerada del español que al principio resulta extraña pero se amolda al estilo del grupo.
De los cinco, se destacan el riff de “Rayos X”, las guitarras noventeras de “Rompeolas” y, en su conjunto, “Maldición”. Este último tiene el estribillo mejor logrado, que se emparenta con las guitarras rasgadas y un bajo potente para un gran cierre al EP. Todos los temas fueron escritos por Rodrigo Espinosa.
Hay que destacar la producción de Juan Manuel Puñales, integrante de la banda, que consiguió un sonido de primera para PXLS.
Groove Retórica
Disco: De vuelta al soundsystem
Puntaje: 8.5
Dos potencias del hip hop local se reunieron este año para un EP de cinco canciones: Bruno Cammá -alias Farath Beats, el beatmaker del grupo Dostrescinco- se sumó a Hurakán Martínez -también conocido como Rapkolismo, uno de los dos MCs de AFC & Los Warriors- para formar Groove Retórica, nombre bajo el que publicaron De vuelta al soundsystem.
El resultado es un puñado de excelentes bases de Farath, sobre las que Hurakán muestra todo su flow y actitud, casi siempre apegado al rap de competencia que cultiva con AFC. “Hacemos temones/No canciones”, rapea en el tema que da título al EP. Todos se caracterizan por lo pegadizo de sus estribillos.
De entre los beats, hay que destacar el tremendo laburo de bajo y sintetizador de “Respeto” y el piano de “De vuelta al soundsystem”, un detalle que aporta densidad sonora a una base que podría haber funcionado igual. Y en cuanto al rapeo, “Vivo de sueños” vendría a ser el “Rap God” de Rapkolismo, con una velocidad tal en su disparo de versos que recuerda a ese ejercicio atlético de Eminem.
Expreso Butiá
Disco: Expreso Butiá
Puntaje: 7.5
La figura de Mauro Crossa está detrás del proyecto Expreso Butiá, principalmente como cantante, pero también como guitarrista e incluso baterista en buena parte de los temas. Claro que también se acompañó por una cantidad de presencias estelares, desde el bajo de Nacho Mateu a los hermanos Ibarburu a Santiago Peralta. El resultado es un disco que mezcla murga canción, candombes e influencias españolas con pop acústico.
Expreso Butiá es un disco poco ambicioso, pero consigue lo que pretende. La murga canción “A fuerza de andar” había conseguido el Premio Nacional de Música en 2014, y sigue siendo lo más destacado del álbum. También hay que destacar el aire caribeño de “Sigue bailando”, la melancolía acústica de “Vuela alto” y la descontracturada “Por volverte a ver”, que habla de “perderle el respeto al absurdo” y “prestarle un oído a la duda” sobre una base candombera con coros femeninos. A pesar de todos esos ingredientes distintos, la música de Crossa nunca pierde la sensibilidad pop.
Guacho
Disco: Entre líneas
Puntaje: 7.5
La joven banda canaria Guacho editó el año pasado su primer álbum, Entre líneas, y justamente lo que no hace es dejar el mensaje entre líneas: está bien claro que es un disco enojado. Este primer trabajo del grupo está lleno de canciones con críticas sociales más clásicas -consumismo, religión- a otras más indicativas de la edad promedio de los integrantes del grupo -“Ciclos”, que le pega a la “gerontocracia” porque “los ciclos suelen terminar/Para empezar de cero”-.
El sentimiento tiene quizá su expresión más evidente -demasiado, tal vez- en el tema “Desahogo” y sus versos: “Estoy quemado/Con muchas cosas que me toca ver”. Esa falta de variedad en las letras es complementada por la energía hard rock de Guacho, en particular por la tremenda voz de metalero ochentoso que tiene el cantante Guillermo Cabrera. Y si bien no son los más innovadores en cuanto a la ejecución del hard rock, sí lo hacen de manera muy aceitada, sin fisuras. Además, la presencia de órganos le da otro ingrediente a la mezcla y amplía los horizontes sonoros de la banda; por ejemplo, en “La promotora” le aportan mayor oscuridad.
El tema que se lleva el primer puesto es “Shanghai”, con el que compitieron en el In The Tanda Festival de Pilsen. Un riff distorsionado y sólido, una base rítmica firme y el agregado de elementos electrónicos sutiles que le dan otra capa a su sonido ponen a esta canción un escalón por encima del resto.
Agustín Casulo
Disco: Laboratorio
Puntaje: 7.5
Un joven que tocaba antes en la banda minuana SAL y ahora integra los grupos Los Lumberjacks y Leo Moreira y Los Astronautas, Agustín Casulo se largó solista con un disco que él mismo caracteriza como indie pop, aunque los ingredientes rockeros son muchos como para no entenderlo más por un camino intermedio. Y para haber sido enteramente grabado por él, es un trabajo impresionante.
La lástima es que su fuerte no es cantar, y a veces el esfuerzo que está haciendo por llegar a las notas que él mismo se exige se traslada al oyente y termina funcionándole en contra a las canciones. Esto se nota en particular cuando saca el pie del acelerador para meterse en un tono más baladístico, lo que fuerza a su voz a llevar más peso sobre sí y a que se noten más sus defectos.
Volviendo a lo positivo, Laboratorio está compuesto por un grupo de temas de amor y más que nada de desamor. Pero sin lugar a dudas que lo más destacado es la parte instrumental. El álbum abre con el rockero-bailable “Nena”, y de ahí en más empiezan a aparecer una variedad de sintetizadores que de a ratos lo acercan a una versión con más actitud de Tan Biónica. Y tiene más actitud aunque sea por la solidez de la base rítmica, sobre todo en los temas más bailables como “A los huesos” o en “Volver a Kiev”.
El tema que más resalta desde la letra es el del cierre, “La ley del mínimo esfuerzo”, que consigue una historia bien construida, en que pide perdón a una chica por haber aplicado la estrategia del título y no haberle prestado más atención.
El disco puede escucharse en Spotify.
LowSound
Esta entrada va sin título de disco ni puntaje, porque los LowSound tienen apenas tres temas publicados en su cuenta de YouTube. Pero como supieron probar Márama y Rombai el año pasado, tres temas es más que suficiente para empezar a hacer ruido. Aunque en este caso, se trata de un grupo en el extremo opuesto de esos dos: tocan una suerte de folk pop melancólico, parecido a lo que harían los Mumford & Sons si hubieran nacido en Uruguay en vez de en el Estados Unidos profundo.
Las canciones son “Old”, “Runaway” y “Travel”, todas ellas con con muchas armonías vocales y letras en inglés. La pronunciación del vocalista no es impecable, pero cualquier desprolijidad que tenga pasa de largo en medio de la sensación de tristeza calma que generan los coros y las guitarras acústicas.
Más allá de eso, son tres temas bien logrados, en particular “Runaway”. La intención del grupo es destacar las voces y eso es justamente lo que hacen allí y en gran forma, acompañadas de a momentos tan solo por un cajón peruano.
Freno advertial
Disco: Atrás del ser y el soñarás
Un proyecto del músico Ramiro Guzmán -cuyas letras han sabido ser interpretadas por artistas como Mario Villagrán, Jorge Nasser y Samantha Navarro-, Freno Advertial editó en 2015 su disco Atrás del ser y el soñarás, en el que aparece la voz destacada de Stephanie Messano, quien trabaja también como notera en Canal U.
Se trata de un disco con algún momento extraño -como “Piano (vienen)”- y canciones que absorben por ejemplo elementos de candombe -“Cande”-. La mayoría son, sin embargo, en la línea del rock, con tendencia a saltar de pronto a poemas recitados. Y cuando la voz queda a cargo de Messano, les suma potencia a los temas con su importante caudal vocal. En ese sentido se destaca “Un día llegará”.
El disco se puede escuchar por ahora en YouTube y próximamente en Soundcloud. También se puede contactar a Stephanie Messano por las redes sociales para conseguir una edición en físico.
Gastón González Napoli (@GastonGonzalezN)

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