Fiesta Cochina mezcla rock, funk y hip hop: Es “asumir que el público ya no escucha una cosa sola y que esa cuestión de música de nicho no pasa más”

Los Buenos Modales, Mememe Funk In The Toilet y Los Nietos de Iván se juntan esta noche en BJ Sala para la Fiesta Cochina, un toque de géneros múltiples

La unión entre Los Nietos de Iván y Mememe Funk In The Toilet empezó a gestarse entre clases de Gestión Cultural y, con estilos diferentes pero compatibles, compartieron varios shows en Montevideo y Ciudad de la Costa. Ahora, a dos años de sus formaciones, con cambios de integrantes y lanzamientos discográficos en vista, las bandas suben un escalón más y suman a Los Buenos Modales a esta hermandad. MOOG habló con Rodrigo Végh (guitarrista) y Juan Manuel Reiris (saxofón), embajadores de Los Nietos de Iván y Mememe Funk, sobre la celebración de este viernes en BJ.

***

¿Cómo es tocar en la Costa en este momento?

Juan Manuel Reiris: La Costa, para tocar, ha mejorado un 200%. Hace unos años, cuando tenía bandas mucho más amateur, había puntuales lugares, dos con suerte, para tocar. Una pizzería, que la pudimos compartir con Los Nietos de Iván. El año pasado, por suerte, metió un poco, tiene otros lugares, otra infraestructura. La gente joven se queda en la Costa y no tanto tiene que viajar a Montevideo todos los días para hacer algo, eso también es súper importante. Ponés cosas nuevas y ellos responden bien. Está mucho mejor.

Rodrigo Végh: Los Nietos y Mememe hemos tocado juntos unas cuantas veces ya. La idea era que cuando ellos venían a Montevideo, en un momento que nosotros estábamos tocando con un marco de público más o menos fiel, ellos tocaran con nosotros y pudieran ganarse a nuestro público, y alguna vez pasó que nosotros fuimos para allá como invitados de ellos, totalmente de visitantes. Es generar esa cooperación: abrir la Costa para los Nietos, abrir Montevideo para la Mememe. Lo que va a pasar ahora es como un pasito más en esa cuestión de seguir jugándonosla.

¿Con los Buenos Modales es la primera vez que tocan?
JMR:
Sí, primera vez que tocamos.

¿Cómo surgió?

JMR: Después de un toque en BJ hace unos años, con Los Nietos, tuvimos un primer contacto con Hache [Souza], que tuvo onda para hacer un tema juntos y a partir de ahí conocimos a Los Buenos Modales. Después nos enteramos de que Diego [Arquero] está también en las dos bandas, también con los Nietos. Y con Fede [Lambert], el batero de Los Nietos, ya que estudiamos Gestión Cultural, que tiene mucho que ver con producción, dijimos “vamos a empezar a ejercer lo que podemos ir sacándole de jugo a la facultad”, ¿y qué mejor que promover nuestras dos bandas? Lo que ya estábamos haciendo, pero teníamos que darle un plus, teníamos que darle algo más. Entonces el riesgo empezó a ir por nuestra cuenta. Empezar a crecer un poquito más. Opciones de bandas que ya estén con un público bastante fiel y que aparte tengan que ver; englobarlo en una fiesta, no un toque. Fiesta Cochina, si alguien ajeno lee los nombres, es diferente a si te enterás de que tocan dos bandas.

RV: Tocar con los Modales nos ayudó a que, si bien los Nietos es una banda de rock y la Mememe de funk rock, ninguno piensa en el circuito del rock y nada más. Es una cuestión muy limitada, y a nosotros nos divierte más y nos ha funcionado mucho más siempre abrir. Generalmente después de los toques tenemos algún DJ amigo pasando música o tratamos de armar una fiesta. Con los Nietos varias veces armamos eventos donde había cosas de distintos palos y que el concepto tuviera coherencia, no mezclar cosas que nada que ver. Asumir que el público ya no escucha una cosa sola y que esa cuestión de música de nicho salvo en algunos ambientes no pasa más, y jugar con eso que nos encanta.

Son bandas diferentes, pero muy compatibles para una misma fiesta. Además de salir del nicho, ¿qué suma esa mezcla?

JMR: Antes quizás te cerrabas un poco más a un género: esto es rock, esto no. Y lo hacías inconscientemente, por contexto. Hoy en día estamos viviendo esa cosa de “acepto todo y lo que no me gusta lo acepto igual”. Va en eso, en no cerrarse a algo. Tener hip-hop, funk, rock algo de reggae. Son bandas emergentes, ayudarnos a crecer entre nosotros. Supongo que las bandas que hoy tienen 20 años, en algún momento también tuvieron algo de eso.

RV: Y no deja de ser una apuesta. Creemos que es una apuesta segura, pero no deja de ser una apuesta y una jugada, que es la única manera que tenemos de abrir estos espacios. Hace dos años, cuando tocamos en BJ con Mememe, tocamos un domingo de diciembre que había un montón de propuestas y encima llovió, y aún así atrajo un marco de público re potable. Con BJ quedó una buena onda. Si nosotros no nos hubiéramos jugado a alquilar la puerta del boliche un domingo… También es un poco confiar en lo que hacemos. Yo no soy del palo del rap, pero el disco de Los Buenos Modales me parece tremendo disco, y lo escucho y me encanta. Capaz que una persona que va a ver a los Modales no escucharía canciones de rock como hacemos Los Nietos de Iván, pero son productos que los vemos compatibles a nivel cualitativo y de que la intención es parecida, no son cosas disonantes y puede funcionar muy bien.

Es un poco obligar a la gente, en el buen sentido, a escuchar otras cosas.

RV: O confiar en que con quién elegís tocar es parte de tu propuesta artística. Si vos creés que la Mememe Funk está muy buena y pagás una entrada, y la Mememe eligió tocar con Los Nietos de Iván y Los Buenos Modales, tomalo como parte de que el espectáculo propone que antes hagas esto y que después hagas esto.

JMR: No es una licuadora.

RV: En ese tipo de boliche pasa mucho que la única manera que tiene la banda de tocar es con un intermediario, que junta bandas y arma una fecha. Esa es una dinámica que en el under se da muchísimo hace años, van cambiando las caras pero siempre hay una o dos que se dedican a eso, lo trabajan y lo que proponen es lo que pasa, entonces yo no los puedo criticar mucho. Yo prefiero hacer una apuesta y tocar con bandas que yo elijo y no obligar a la gente a que me vea con tres bandas más que nada que ver, o que me vean a mí, tres temas de la otra banda y se vayan. Nosotros vamos a tocar y después vamos a estar ahí. Es todo compatible y es todo la misma noche, es una fiesta, es un concepto. Es mucho más una invitación que una obligación.

JMR: Es real que, en esas mixturas, las bandas no se quedan: van, tocan y se van. Y no los culpo, porque vos querés tocar.

RV: Mañana vos tocás funk, y antes tocó una banda punky y después…

JMR: …después una banda de cumbia.

Que la gente vaya a ver una banda y se vaya pasa también en festivales grandes.

RV: Depende también del concepto de festival que haya. Ahora quisieron hacer un festival con todas las bandas uruguayas de renombre tocando juntas, y no vendieron entradas, no lo pudieron hacer porque no es una propuesta atractiva. En Montevideo Sound City, por decirte una propuesta de festival que me parece que está muy bien hecho, vos capaz vas por dos o tres nombres de un line up de 20 o 30, pero si sos el público de esas bandas y tenés la cabeza que ellos buscan en su consumidor, vas a entrar a cualquiera de las salas, a cualquier hora, y probablemente lo que esté sonando tenga algo para vos. Eso es lo que queremos. Que el que va a ver a los Modales sepa que la Mememe y los Nietos tienen algo para él. Que el que se va a ver a los Nietos sepa que se va a gozar con la Mememe y con los Modales. Es una recomendación mutua y una construcción de un espectáculo mayor.

JMR: Siempre es parte de la subjetividad. Yo creo que los Nietos están buenos y por eso arranqué el contacto con Fede de la facultad, un poco subjetivo siempre va a ser. Vas a Lollapalooza, un festival muy grande y muy bien organizado, y hay de todo, pero existe una curaduría. Yo te invito a vos, que venís de Suiza, a tocar a Argentina, porque te quiero acá y sé que la gente igual va a estar ahí. Vos generás un público objetivo, que lo buscas y lo atraés.

RV: Y el uso del nombre más grande es súper valido –de hecho, los Modales tienen una convocatoria que ni los Nietos ni la Mememe tenemos en este momento- pero no es que junto nombres grandes porque sí, como puede pasar en el ejemplo que poníamos, de que ponemos a todas las bandas grandes acá y fracasa, porque no es el convocar por convocar. En Montevideo siempre estuvo la lucha de que ponés una entrada, tenga el precio que tenga, y perdés mucha gente por la oferta que hay. Yo confío en la gente. El toque del viernes sale $200, estás viendo a tres bandas por $200 en un lugar icónico, que se va a sonar todo y el espectáculo va a estar muy cuidado. ¿Por qué una persona elige en un momento no pagarme esos 200 a mí? La gente los gasta, vos salís cualquier día de noche y la gente está saliendo del cine, o entrando a tomar una cerveza de $180, o yendo a bailar a un boliche donde la entrada sale esa plata. La gente gasta esa plata en salir. Si bien siempre cobrar entradas baratísimas o gratis es un plus para la convocatoria, yo confío en que al público le interese lo que estamos haciendo y que el concepto que yo tengo está bueno.

JMR: Es un público fiel, porque el resto capaz que te va a ver de rebote.

RV: Y al que me vaya a ver de rebote, yo lo voy a intentar convencer de que la próxima vez vaya.

JMR: Es un público que, si pagó, hay una creencia: dan su dinero, un pedacito de su sueldo. Están pagando para verte. Es tener yo fe en lo mío y ellos fe en lo mío, y vos tenés que responder de buena manera. Yo lo veo así porque también lo tengo desde la gestión: cuidar lo que estás dando.

RV: Además, el mundo del artista en vivo es caro por naturaleza, tiene un piso de costos peleado con lo que puede ser el teatro, que es súper adaptable a otros formatos, o artistas que tocan con menor despliegue instrumental. En el formato banda o soundsystem tiene que haber un piso de infraestructura para que mi espectáculo sea lo que realmente tengo para ofrecer, porque no vas a tocar en un lugar que no le hace justicia a tus canciones, para que el que te vea salga hablando de qué mal que se escuchó en vez de lo que tocaste. Si el tipo me ve y dice “no me gustó la banda”, tendrá sus argumentos, pero si me dice “sonó como el orto”, estoy teniendo un problema. Y ese es el gran problema del under acá. En este caso, jugárnosla por una sala que está buena, donde ha tocado todo el mundo, donde el sonido es una garantía, estarnos preocupando por la producción desde meses antes, es para que lo que tenemos para ofrecer se luzca. Que el que vaya a la Fiesta Cochina vea tres espectáculos que estén bien armados.

¿Cuánto hace que la están planeando?

JMR: La idea está hace un montón de tiempo. Con Fede veníamos armando eso y la ultima vez que tocamos fue allá en la Costa, junto con los Nietos, y con queríamos hacer algo más. Esas charlas de plaza, de delirios. Empezamos a hacer números, todo crece un poquito más. Aparecieron Los Buenos Modales como opción, tienen público, suenan, nos conocemos. Y ahí empezó la movida. Y el nombre arrancó hace poco, sacamos el evento con un nombre hablado muy sobre la marcha.

RV: Es mío el nombre.

JMR: Yo estaba trabajando en Chile, y estaba Fede acá discutiéndome qué íbamos a hacer con el nombre. Yo no podía pensar en un nombre. Sabíamos lo que queríamos, que fuera un concepto.

RV: Estaba la sala, estaba la fecha, estaban las bandas confirmadas. Estaba todo cocinado y teníamos que salir con la comunicación, y bueno, hicimos la chanchada. Hizo todo el arte Seba Lambert, salió con un arte que nos parece que también es eso: no tocar con una productora que junta nombres en un afiche genérico, si no empezar a pensarlo desde ahí. Estamos teniendo, en la compra de entradas y en las redes, re buena recepción.

JMR: Mientras la noche esté buena, salimos ganando. Nosotros queremos disfrutar.

RV: En este caso, el interés es hacer algo bien, después hablamos de plata. Obviamente que las cosas se auto-sostengan y después hacer plata de eso, porque lo vale, no vamos a ocultar que el músico es un trabajo, que el productor es un trabajo. Pero la idea es hacer las cosas bien y de lo que podemos hacer nosotros, estamos haciendo todo lo mejor.

JMR: Hay fe en el cuadro. La Fiesta Cochina empieza el mismo día que el Mundial, va a ser un buen día. Almuerzan algo tempranito y van a Kaboa y a Ananda Grow y se pegan una entrada.

RV: Por ahí metimos también un laburo que estuvo bueno, que fue encontrar puntos de venta que tuvieran algo que ver con por dónde anda la gente que nos va a ver y las cosas que consume.

JMR: Mucha disposición de todos. Estamos disfrutando el proceso, el final no me está preocupando, La gente confía y se pone la camiseta, está bueno no tener que luchar contra cosas.

RV: También habla de que cuando elegís con quién tocar, elegís con quién laburar, quién te va a hacer la técnica, dónde te vas a juntar a lo que haya que hacer antes, quién te va a operar. Habla de que estamos generando un círculo que funciona. En las difíciles, por ahora, hemos tenido de dónde agarrarnos, por estar laburando bien.

Estudiando Gestión Cultural tenés, obviamente, la ventaja de auto-producirte de la forma que quieras. ¿Se da también el tener que hacerlo aunque no quieras?

JMR: Siempre. La Gestión Cultural nace hace treinta años en Europa, para unir muchas cosas que la gente ya hacía. Hoy le llamás gestión a lo que antes llamabas administración, producción. Todo el mundo lo hizo siempre, y todas las bandas lo hacen todavía: mover redes, las fotos, cuidar la imagen, conseguir los toques, empezar a hablar de cachés. Eso es producir pero también es gestionar, tomás muchas cosas. Básicamente es crear algo tuyo y cuidarlo.

RV: Es un rol que para las bandas es necesario, y muchas veces tener una persona dedicada a eso, que es lo ideal, no está dentro de las posibilidades. La famosa autogestión es muchas veces la única posibilidad que hay, porque otra cosa no es viable, no tenés un padrino y lo que ganás se reinvierte, o es lo que gasta cada uno en tocar, ni siquiera es un negocio.

JMR: La música es sobrevivencia hasta que empezás a ganar. Si no, es un hobby muy lindo.

RV: Y las bandas son un milagro, porque objetivamente, es el peor camino que podrías elegir en muchas cuestiones prácticas. Es medio suicida tener una banda.

JMR: Eso es lo bueno: el que se la juega es porque tiene ganas y confía.

Aparte de la fiesta, ¿en qué andan las bandas?

JMR: Mememe está en la producción y ahora mezcla de un EP. Van a salir primero dos temas, después otros dos en otro momento, cuando se pueda continuar. Eso también es un salto, desde tener un productor que opine sobre los temas y los amolde hasta la grabación, invertir plata –otro suicidio-, hasta dónde lo grabás, con quién trabajás. La grabación es un proceso súper largo, cansador, sobre todo por un tema económico. También mucha satisfacción de escuchar los temas, está armado pensando en un disco. Todo lo que sea de sesión es una puerta más para la banda. Hasta que no grabás, los temas están en tu memoria. Sacar tus temas es como sacar tu libro.

RV: Los Nietos, después de una reconstrucción de la banda y volver a tocar el año pasado, fue un proceso complejo. No se pensó en no seguir, pero no había nada que lo garantizara. Se dio un tiempo muy largo de estar parados, con un miembro que se bajó al principio y uno al final de ese proceso, o sea que cuando estábamos para volver fue una vuelta a empezar. Además de ser una banda de música, Los Nietos son un grupo de trabajo que nos gusta mucho. Queríamos gente que se amoldara personalmente y prácticamente a esa dinámica que tanto nos había costado encontrar y que tan bien nos estaba funcionando.

Apareció primero Inés [Ferolla, bajo] y después Martina [Vilar, voz], que eran lo que precisábamos, no solo pensándolo como un reemplazo. Yo no quiero que venga alguien a tocar lo que estaba antes, la mente no es la misma que cuando empezamos a tocar, no componemos igual, hay una evolución y yo quiero gente que pueda seguir esa evolución. Metimos varias fechas a fin del año pasado, básicamente con el mismo repertorio que veníamos tocando antes de cortar, y nos tomamos este arranque de año tardío. Es el primer show grande del 2018 porque estuvimos laburando para adentro, componiendo, conociéndonos.

Ahora estamos esperando a mitad de año encarar el primer proyecto audiovisual de los Nietos, y el proyecto a mediano plazo es armar el disco. Ya hay un montón de temas escritos, estamos súper enfrascados en componer y armar un disco que poco tenga que ver con las canciones que están en el repertorio. La idea es componer el disco.

Los Modales están tocando por todos lados y grabando el segundo disco. El que está tanto en los Modales como en los Nietos, Diego, sacó un disco de hip-hop solista que me encanta, Aguafiestas. Sé, porque lo conozco, la cantidad de laburo que le metió, meses de dedicación al detalle. Y salió con algo que está buenísimo. Un disco que, si no estás en la vuelta del rap, te puede gustar también.

Las entradas para la Fiesta Cochina están prácticamente agotadas. Queda un remanente mínimo en Kaboa.

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *