Las 100 mejores canciones del 2015: 25-1

Cuarta y última entrega de nuestra lista de las mejores canciones internacionales del 2015. Tardó, pero llegó y acá está. Podés leer la tercera parte haciendo clic acá, la segunda acá y la primera en este link
tame impala
25) Father John Misty – “Bored in the USA”
Con una balada de piano y un sutil arreglo de cuerdas, Joshua Tillman se encarga de atacar la actualidad estadounidense, desde la obsesión con la belleza a los problemas en la educación y con las deudas. Cuando más se empieza a quejar, risas enlatadas suenan como burlándose de él y sus problemas, algo que recuerda a la cultura del reality show o a la necesidad de buscar un escape en el humor. Sea lo que sea, funciona. (GGN)
24) Ducktails – “Headbanging in the Mirror”
Pop psicodélico con mucho de onírico, en que las guitarras y bajos van entrelazándose con un estribillo repetitivo para generar la sensación de que uno podría cerrar los ojos y flotar.
23) Jamie XX – “Gosh”
El niño mimado de la crítica por sus discos con The XX se corta solo y abre su In Colour con este temazo que empieza onda Massive Attack y termina en el espacio sideral. (JP)
22) Destroyer – “Times Square”
Dan Bejar se viste de crooner y con su voz de elfo le rinde homenaje a una de las ubicaciones más famosas del planeta. Desde su excelente último álbum Poison Season. (JP)
21) Blanck Mass – “Cruel Sport”
El proyecto paralelo de uno de los Fuck Buttons, Benjamin John Power, editó el año pasado su segundo álbum Dumb Flesh. “Cruel Sport” es un ataque de bajos y baterías de ocho minutos; casi tenebroso gracias a sus sintetizadores dementes y sonidos robóticos.
20) Disclosure ft. Lorde: “Magnets”
La neozelandesa arrasó en 2013 y tuvo un par de años más bien tranquilos desde entonces, pero siempre aparece por algún lado para recordar que esa voz tan particular no se fue a ningún lado. Emparentada con el dúo británico, que en su disco Caracal se volcó más hacia la presencia de voces más conocidas del pop, no tienen rival: apta tanto para la pista de baile como para los auriculares de un hipster. (GGN)
19) Blur – “Lonesome Street”
El primer álbum de Blur desde Think Tank demostró cuánta falta hacía la banda en el panorama del rock, y “Lonesome Street” es uno de sus mejores exponentes: más cercano al britpop de mediados de los 90 que a su etapa final más alternativa, aunque sin olvidarla. Con una letra crítica y mordaz, del Damon Albarn más inspirado, y el resto de la banda en forma excelsa, desde el bajo protagonista de Alex James a la batería de Dave Rowntree y un Graham Coxon que recuerda por qué sin él Blur no es Blur.
18) Adele – “Hello”
Cuatro años es mucho tiempo para mantenerse entre la realeza del pop, pero el éxito de 21 había sido tan disparatado que era como si Adele Adkins no se hubiera ido a ningún lado. Apenas pronuncia el primer par de versos de “Hello” (“Hola/Soy yo”, como diciendo “por si se habían olvidado de mí”), comienza a quedar claro que sigue siendi la voz de los 2010, y ni que hablar cuando estalla en el estribillo. Hoy por hoy, Adele es imbatible en el trono. (GGN)
17) Beach House – “Space Song”
El dúo de Victoria Legrand y Alex Scally publicó dos discos en 2015, Depression Cherry Thank Your Lucky Stars, una producción musical en que eligieron volver a las raíces en uno y adentrarse en un terreno de menor instrumentación electrónica en el otro. “Space Song” pertenece al primero, lleno de hermosos paisajes de teclados y sonidos electrónicos no demasiado elaborados, a los que se suman la sensacional voz de Legrand y guitarras que de tan majestuosas que suenan no lo parecen.
16) Deafheaven – “Brought To The Water”
Los black-metaleros se quedaron con todos los elogios en 2013 gracias a Sunbather, un disco que siguieron en 2015 con New Bermuda. El ruido de la crítica no fue quizá tanto; el ruido que hicieron ellos sí: “Brought To The Water” es una explosión que suena más tradicionalmente a black metal, al menos hasta aproximadamente la mitad de sus ocho minutos de duración, con un interludio más tranqui y guitarrero que vuelve a reventar para un último trecho por todo lo alto. El cierre de piano sonaría fuera de lugar en otro grupo, pero no así en Deafheaven.
15) Grimes – “Kill V. Maim”
Es reconfortante saber que Grimes sigue siendo tan inclasificable como cuando recién apareció, por más que suene algo más comercial en su segundo álbum, Art Angels. “Kill V. Maim” es una mezcla entre un hit que no sonaría raro en el Top 10, Michael Corleone en El Padrino y las ganas de Claire Boucher de seguir probando cosas nuevas, por más que suene demente del todo. (GGN)
14) Deerhunter – “Snakeskin”
De su séptimo disco Fadig Frontier, Deerhunter suena a pura alegría en “Snakeskin”, hasta que uno le presta atención a la letra: “Nací ya clavado en la cruz”. El cierre instrumental lleno de ruidos extraños termina de completar el combo.
13) Drake – “Hotline Bling”
Un video impactante por sus colores, con un baile inolvidable que inspiró miles de memes, ya le habría asegurado un lugar entre lo que más marcó el 2015, pero no se puede desmerecer al tema en sí: uno de esos en que el rapero canadiense elige acercarse más al canto y al R&B, con un tono melancólico que quizá sonaría deshonesto en otros exponentes del hip hop, aunque en Drake suena natural. (GGN)
12) Foals – “What Went Down”
No será “Inhaler”, pero Yannis Philippakis y compañía siguen teniendo más potencia que prácticamente cualquier otra banda de rock actual. Pueden filmar a un perro corriendo en cámara lenta y que quede tremendamente épico con su banda sonora. De hecho, hicieron más o menos eso en el video. (GGN)
11) Neon Indian – “Slumlord”
El disco VEGA INTL. Night School del dúo electrónico mexicano-estadounidense recibió aplausos de crítica, y “Slumlord” es un ejemplo de por qué: electropop elegante muy de los 2010 con una base casi disco y un tinte de psicodelia que lo separa del resto.
10) Major Lazer – “Lean On”
El productor Diplo se lo había ofrecido a Rihanna y a Nicki Minaj, y luego de que las dos lo rechazaran decidió ponerle la estampa de su grupo Major Lazer. Conservó la voz original, de la ignota danesa MØ, y llamó al francés DJ Snake (el de la inescapable “Turn Down For What”) para que aportara sus influencias indias características. ¿El resultado? La canción más escuchada de la historia en Spotify, y un hit súper pegadizo que -como los anteriores de Major Lazer- suenan a todo y a nada a la vez. (GGN)
9) Kacey Musgraves – “Late to The Party”
Una de las luces más fulgurantes en nacer del country estadounidense en lo que va de la década, Musgraves elige en este caso un camino baladístico en el que hace lucir todavía más sus habilidades como compositora. (GGN)
8) Florence + The Machine – “Ship To Wreck”
La voz portentosa de Florence Welch podría tirar abajo los muros de Jericó con más facilidad que las trompetas bíblicas. Por suerte, junto con su colaborador habitual Kid Harpoon, sabe cómo vestir sus pulmones con canciones de emoción épica como nadie. (GGN)
7) “The Way You’d Love Her” – Mac de Marco
El canadiense se ha hecho famoso por sus locuras -como cuando da la dirección de su casa e invita al escucha a pasar y tomarse un café con él en el cierre de su último disco Another One-, pero son canciones como esta las que cimentan su enorme talento musical y le garantizan un lugar por muchos años en la escena del indie estadounidense. Se trata de un tema pop-rock breve, tierno y sincero, del que destacan la guitarra slide con la que abre y el solo memorable al final.
6) Alabama Shakes – “Don’t Wanna Fight”
La banda de Brittany Howard vuelca su corazón en una balada rock que pasa de funky en las estrofas a soulera en el estribillo, y que es pegadiza hasta el cansancio. El falsete de Howard es apoteósico. (GGN)
5) The Weeknd – “Can’t Feel My Face”
¿Qué cantaría el Michael Jackson de la era Off The Wall si tuviera un problema con la cocaína? Esto. Abęl Tesfaye se recibió de hitmaker con su disco Beauty Behind The Madness, y es en “Can’t Feel My Face” cuando triunfa desde todo punto de vista. (GGN)
4) Bully – “Trying”
Los estadounidenses parecen salidos de una cápsula enterrada en Seattle en 1991; enojados, desgarradores, explosivos y de aire al alt-rock de hace 20 años, aunque siempre con un componente pop, como las mejores bandas de los 90 y como bien muestran en “Bully”. Grabaron en el estudio del histórico productor noventero Steve Albini, como para reafirmar todavía más la influencia. (GGN)
3) Kendrick Lamar – “King Kunta”
Un bajo tremendo, samples de “Smooth Criminal”, James Brown y “We Want The Funk”; todo ello sumado a un Kendrick que se sigue probando como uno de los raperos más capaces del momento desde el punto de vista lírico, ya sea tirando palos a sus pares o autoproclamándose rey. En To Pimp A Butterfly, Lamar se desmarcó de la competencia del hip hop con un álbum que sonó a sí mismo, y “King Kunta” es la mejor expresión de eso.
2) Courtney Barnett – “Pedestrian At Best”
La australiana venía haciendo ruido desde hace un par de años entre las revistas especializadas, y recién pegó el salto con la publicación de su disco debut, Sometimes I Sit And Think, Sometimes I Just Sit. En “Pedestrian At Best”, Barnett tiene el respaldo de un par de guitarras distorsionadas y desprolijas además de una batería explosiva, y aprovecha la base para mandarse una letra casi recitada, casi gritada, una especie de flujo de conciencia en que dice que solo va a decepcionarte si la ponés en un pedestal. “Ordinaria como mucho” vendría a ser una traducción del título, y así la queremos. (GGN)
1) Tame Impala – “Let It Happen”
Tres años después del disco que los puso en el mapa internacional, Lonerism, la banda de Kevin Parker publicó este año su tercer álbum, Currents, y de él destaca este tema de casi ocho minutos que comienza casi pop con su carga de sintetizadores. Hasta que entra en una suerte de loop, como un disco rayado, y esos sintes se convierten en cataratas de sonido envolvente mientras la voz del australiano se va perdiendo en la mezcla y volviéndose repetitiva, onírica. Si Lonerism sonaba un poco anacrónico, “Let It Happen” muestra a Parker trayendo la psicodelia a los 2010. (GGN)
Por Manuel Dalmas, Gastón González Napoli, Julio Pérez e Ignacio Rissotto

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *