Las Cobras y Mountain Castles: Psicodelia apretada en Inmigrantes

La banda canaria abrió con su psicodelia a full y el grupo liderado por Ignacio Vecino cerró con virtuosismo

Las Cobras

Por Gastón González Napoli

Fotos: Bruno Chechi

La cueva de Inmigrantes está hecha a medida para un poco de psicodelia apretada. Así lo demostraron Las Cobras, que abrieron el show doble del último viernes de junio. Una medianoche gélida quedó enterrada bajo el calor del sintetizador Korg -y la maraca- de Sofía Aguerre, y la guitarra de Leandro Rebellato, con su cable enrulado naranja flúor.

En su Facebook, el dúo se define como psych trance-neo psych-space rock-electropop-alternativa-experimental-noise (“o whatever“); la clave es “trance”, tanto en su significado en inglés (de género musical) como en español. Lo reiterativo y denso de su estilo, tomado de su disco debut Temporal, iba sumiéndolo a uno en un baile ritual.

El Doggystyle de Snoop Dogg sonó hasta minutos antes del arranque del show y su g-funk fue un basamento sólido para la banda de Canelones. La distancia entre Snoop y Las Cobras es kilométrica, pero hay algo en el groove casi cumbiero de “Al más allá” -la canción más destacada del recital- que los emparenta a nivel meterse-en-el-cuerpo-y-obligarlo-a-moverlo. Parte del crédito es para una base rítmica ajustada. Mientras tanto, las voces conjuntas de Aguerre y Rebellato contribuían a la sensación, valga la redundancia, de más allá.

Tras una pausa, fue el turno de Mountain Castles, que está presentando su tercer disco, Robot Armies. Ignacio Vecino -voz, guitarra y cerebro creativo- aclaró que no le han hecho prácticamente difusión, por lo que fue una buena oportunidad para conocerlo de primera mano con un grupo de músicos virtuosos. Vecino a la cabeza, guitarrista excelso que es, en plan más texturado y no tanto de lucimiento personal. Una versión distinta de la psicodelia, con más sonidos electrónicos y mayor peso instrumental.

Su presentación se sintió más breve que la de Las Cobras, aunque bastó para que cada integrante mostrara su talento. La guitarra slide de Vecino en temas como “Life On The Beach” fue particularmente memorable. Pero por intensidad, tal vez habría funcionado mejor que arrancaran ellos y los canarios cerraran con su potencia más nocturna. La elección de Mountain Castles de irse con una nota más tranqui lo subrayó. No es que estuviera mal terminar así, nada más quedó algo opacado por la fuerza antecesora.

Mountain Castles

2 comments

  • Matias  

    Es Rebellato el apellido. Tan difícil es estar atento a los nombres de los músicos?

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