Lucía González y su viaje solar llegan a La Trastienda

Esta noche a las 21.00, Lucía González presenta su segundo álbum en La Trastienda. En MOOG aprovechamos la oportunidad para entrevistarla y repasar varios aspectos de la gestación de Solar


Foto tomada del Facebook de Lucía González

Por Rodrigo Guerra

Desde tu álbum debut Lucía González hasta Solar pasaron cinco años. ¿Cómo surgió el disco?

Después de terminar el primero estuvimos un par de años bastantes enfocados en difundirlo y en tocarlo para darle vida. Recién después de eso nos pusimos a componer para Solar. Tampoco lo hicimos de una sola vez, sino que lo empezamos a hacer y en el medio paramos y después lo volvimos agarrar. Al final el proceso se hizo más largo de lo que yo quería y salió en varias etapas. Pero ese tiempo también tiene cosas buenas: por ejemplo, te da el tiempo de madurar los temas. Vas transformando y madurando las canciones para hacerlas mejores.

¿Cómo sentiste la experiencia de cantar tu primer disco en vivo antes de grabar Solar?

Todo la parte del vivo es un viaje súper distinto al de encerrarse y grabar. Mi primer disco lo hice de manera bastante atípica porque lo grabé todo y después lo salí a tocar, no tenía experiencia. En cambio, en este disco ya tenía algunas canciones que había tocado en vivo y ya tenía toda la experiencia de cantar, que me parece que es lo que te va a haciendo mejorar un poco. Vas aprendiendo mientras lo vas haciendo porque no es lo mismo meterte en un estudio a grabar sin nunca haber tocado en vivo que ya tener unos años de training.

En tus dos discos mezclás letras en inglés y en español, y en Solar grabaste un tema en francés, “La Colombe”. ¿De dónde surge tu interés por cantar en diferentes idiomas?

El francés es un idioma que me gusta mucho por su sonoridad aunque yo no lo hable. Me gustan mucholas letras que tienen una voz femenina cantando en francés, como escuchar a Jane Birkin cantando en temas de Serge Gainsbourg. Me parece un idioma muy dulce y siempre he tenido ganas de hacer un tema en francés, así que ese fue una especie de capricho que me quería dar. Entonces hice una letra en español, la traduje con una amiga y fui aprendiendo por fonética.

Sobre cantar en inglés y en español, voy eligiendo más o menos por cómo me van saliendo las canciones. Depende del tema, pero hay algunos que me parece que quedan mejor en español y otros que me parece que quedan mejor en inglés.

Es que el inglés tiene otra facilidad al momento de cantar y de hacer letras. Además, al escuchar tanta música en inglés puede ser que salgan canciones por ese lado.

Exacto, también uno está tan acostumbrado a escuchar música en inglés que, desde el punto de vista de hacer letras, se termina transformando un poco en tu lengua madre: si te ponés a pensar, capaz hasta escuchás más música en inglés que en español. Por eso no es raro que uno vaya por ese camino.

En cuanto a la música,en el disco se mezclan distintas influencias: pop, folk, psicodelia -un estilo que se relaciona con la idea de los astros-. ¿Cómo mezclás esos sonidos?

Es algo que se da naturalmente y se juntan distintas cosas que me gustan y que me doy cuenta de que tienen un punto en común. Como decías, la psicodelia y toda la cosa planetaria, cósmica y solar termina teniendo algo una temática espacial que también forma parte del pop y del dream pop. Es difícil definir un solo estilo para este disco, pero hay un interés en común que se va dando naturalmente y todo termina confluyendo.

Las letras de Solar surgieren varias imágenes. ¿Es algo que te planteaste al momento de componer las canciones?

Eso algo que ya me han dicho bastantes personas: que es un disco muy visual y que podría ser una banda sonora de algo acompañado por imágenes. Me encanta que sea así, pero me di cuenta de que en realidad no es algo que busqué conscientemente, sino que pasó de forma natural.

Otro aspecto de las letras es que guardan un concepto detrás: el amor y el desamor es un tema recurrente en todas las canciones del disco.

Sí, escribir sobre amor y desamoreso es algo que me sale naturalmente. Me gusta mucho mezclar esos temas con la naturaleza, con los fenómenos naturales y con las cosas que uno siente cuando está en contacto con la naturaleza. También tiene que ver con el amor, y es como tener un acercamiento con todo lo que nos rodea: la naturaleza y el cosmos.

Pasando a la instrumentación, en el álbum hay una fuerte presencia de instrumentos vintage: en “Espiral” utilizás un órgano Antonelli de los 70 y una guitarra Black Diamond de 1965. 

Para mí hay una riqueza sonora en todo lo que es vintage porque se genera un sonido buenísimo que no podría ser imitado por una computadora o con algo 100% electrónico. Creo que lo que hace que el sonido sea más rico está en mezclar las cosas viejas con cosas de ahora. Me gusta mucho mezclar el pasado con el presente y lo analógico con lo digital. Además, en mi casa, que es donde grabamos, con Gabriel Casacuberta [su pareja, que además de formar parte de su banda también es miembro de Bajofondo] tenemos un montón de instrumentos que él va comprando cuando viaja.  Siempre trae instrumentos típicos o raros de cada lugar que visita y a los dos nos interesa mucho experimentar con instrumentos y con las cosas que tenemos a mano.

Recién nombraste a Gabriel Casacuberta. Él tiene un rol muy importante en el disco: todas las letras fueron compuestas a dúo y él toca varios instrumentos: guitarras, bajos, teclados, programaciones, serrucho y coros.

Gabriel siempre dice que es un facilitador, porque me ayuda con todo lo que no sé hacer. Aunque en general las canciones surgen de una inquietud que yo presento -una melodía o unos acordes de guitarra-, él es súper importante porque enseguida me ayuda a armar un mundo alrededor de la idea. Entre los dos vamos construyendo capas para llegar al resultado que queremos. Si yo hiciera un disco sola o él hiciera un disco solo, estoy segura de que el resultado sería distinto. Está bueno lo que sucede cuando los dos interactuamos.

¿Qué diferencias encontrás entre Lucía González y Solar?

Creo que a nivel sonoro ambos son bastante diferentes.En Solar quisimos experimentar con el sonido de la voz y con los instrumentos, así que por ese lado es un poco más experimental que el primer disco. Hace poco escuché el primer disco y mi voz me resulta súper sequita, como si le faltaran cosas; igual me encanta escucharlo porque representa otra época.

Además, en este álbum también quisimos nutrirnos de otros músicos  e invitamos a varios amigos a colaborar. Por eso en Solar hay un espíritu más de banda que en el disco anterior, que éramos solo Gabriel y yo haciendo todo.

¿Cómo analizás la recepción del disco?

La verdad que vengo súper contenta. El disco salió físicamente en octubre, pero recién en diciembre estuvo disponible para escucharse digitalmente en Spotify. Como ya casi se terminaba el año, no me recomendaban sacarlo en ese momento porque ya la gente está en cualquier cosa. Sin embargo, en diciembre varios periodistas pusieron a Solar en un montón de listas de lo mejor del año. Para mí esa fue una sorpresa súper positiva porque el disco recién había salido y todavía ni siquiera sabía si la gente lo había escuchado. Esas cosas te ponen contenta porque uno le pone tanto esfuerzo, cariño y dedicación a grabar un disco, y cuando te sentís un poco retribuido sentís que valió la pena todo el esfuerzo.

¿Cómo va a ser el repertorio del show de La Trastienda?

La idea es tocar Solar entero, pero también hacer canciones del primer disco y cantar algún cover, así podemos hacer un show más completo. Quiero  que esta noche sea una celebración, así que también voy a invitar a los amigos que participaron en el disco a cantar y a tocar con nosotros.

También va a tocar Martín Rivero.

Sí, Martín va a hacer algún tema de Astroboy, algún tema de su primer disco solista [Esas cosas no son mías, 2009] y también va a presentar temas del disco nuevo, que va a salir este año.

¿Qué esperas del recital de esta noche?

Espero disfrutarlo, porque a veces uno está tan nervioso pero lo principal es disfrutarlo y pasarlo bien. Al final eso es lo que la gente capta. Después de unos cuantos días de estrés me puse el objetivo de pasar una linda noche y  de crear un buen show para que la gente que vaya se sienta contenta.

Espero que me pase lo mismo que me pasa a mí cuando voy a ver un recital de alguien que me gusta mucho: salgo emocionada y siento un cambio en la energía, que se logra con la música.  Espero que a la gente le pase lo mismo con este show.

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