Riel: un caos armonioso

El dúo argentino Riel se presenta en Montevideo este sábado, en el Tundra Bar. MOOG aprovechó para charlar con ellos sobre hacer DIY hoy en día, la importancia del formato físico y por qué es difícil hacer cosas originales si no hay algo que te enoje

Fuente: Tumblr de Riel. Crédito: Rocío Frigerio.

Por Pilar Roca

Los han llamado la versión argentina de Kim Gordon y Thurston Moore. Aunque él se parece más a Ian Curtis, tampoco están tan lejos: ellos también hacen música en pareja y los une el amor por Sonic Youth, algo más que notorio en su música. Germán Loretti (31) y Mora (27), quien adoptó como apellido el nombre de su banda, siguen convencidos de que Riel no necesita nada más que a ellos dos, con sus respectivos instrumentos: batería, guitarra y voz. Eso y viajar, viajar a todos los lugares posibles a llevar su música cargada de paisajes oníricos y referencias a trenes y viajes. Suena nueva y antigua a la vez y, en vivo, parece una explosión controlada.

Con tres discos y varios singles y EPs, y el do it yourself y el dejar fluir como premisas, Riel atraviesa las fronteras. Ahora es el turno de Uruguay: este sábado 24 de febrero comparten la Gira Playerita vol.4 con Iván & los Terribles y Las Futuras Madres en Tundra Bar.

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¿Cómo nace su amor por los viajes?

Mora: A cada uno, por su lado, le gustaba viajar.

Germán: Ya de por sí nos gustaba viajar a cada uno, pero también de esa idea de llevar la música a la mayor cantidad de lugares posible.

Mora: Los dos por nuestro lado nos habíamos ido de mochila y en carpa varias veces. Después, cuando nos juntamos y empezamos a tocar, lo de la carpa ya no tanto porque siempre íbamos con los instrumentos, pero sí irnos de gira reemplazó esos viajes largos que hacíamos, por ir a tocar nuestras canciones, que es lo que más nos gusta. Entonces se juntaron las dos cosas y ya no quisimos dejar de hacerlo nunca.

¿Les parece importante que haya un concepto en la banda? No tiene por qué estar, pero en su caso está claro desde el nombre.

Mora: Nos parece importante, pero no tan premeditado o pensado. También nos parece muy importante que eso se dé solo, aunque siempre hay una búsqueda del sonido y también de la estética y del concepto.

Varias de sus notas son de medios mexicanos, además de que una de sus canciones se llama “Monterrey”. ¿Tienen una relación especial con ese país?

Germán: Sí, desde la primera vez que fuimos estuvo buenísimo y pegamos re buena onda con la gente de allá. Y también ayudó muchísimo que estamos trabajando desde ese momento con Buen Día Records, que es un sello de México y Estados Unidos, de Monterrey y de Brooklyn. En Monterrey pasamos un montón de momentos re copados, grabamos ahí, tocamos un par de veces ahí, y por todas esas cosas salió el single “Monterrey”, dedicado a eso. En general en todo México pasamos increíble, en todo lugar donde fuimos nos recibieron increíble y los shows estuvieron bárbaros. Fuimos dos veces, pero a muchos shows y muchas ciudades. Eso nos dejó cosas re copadas y nos ayudó un montón a expandirnos como banda.

Mora: La primera vez fue porque estábamos laburando con un sello de cassettes de Argentina, que se llama Cíncope. De parte del sello surgió la idea. Justo nos pusimos en contacto también con Buen Día Records y nos editaron el flexi disc de Pasajes antes de ir, entonces cuando fuimos ya estábamos presentando el flexi y eso sumó un montón a la primera gira. Como él decía, nos fue re bien, hicimos un montón de amigos y por eso volvimos al año siguiente, sumándole Estados Unidos, que está tan cerca, y en ambos lados hay un montón de interés.

¿Y con Uruguay? Nos dedicaron un tema, “Nocturno”.

Germán: Por supuesto que también es otro de nuestros lugares favoritos. Incluso lo hemos considerado para venir a vivir en un futuro.

Mora: Nos re gusta. Esto sí surgió más de nosotros, que ya conocíamos Uruguay y nos gustaba mucho. Justo habíamos venido a ver a Sonic Youth acá, un par de años antes. Ya estábamos empezando a tocar en ese momento, y al año siguiente nos escribieron los chicos de Estampita Records, porque querían ir para Argentina Los Mostachos. Organizamos unos toques allá, después en el verano vinimos nosotros para acá y ellos nos ayudaron. Después vinimos como tres años seguidos, siempre con los chicos de Estampita. Ahora había pasado un año en que como nos habíamos ido a México no habíamos venido. Se dio por otro lado que nos escribieron los chicos de Cadáver Exquisito para invitarnos y dijimos que sí, nos re gustaría volver.

Germán: También con ellos veníamos hablando desde veces anteriores para hacer algo y no se había dado. Esta vez, por suerte, se pudo arreglar con ellos. También es divino cómo todos los músicos nos reciben acá.

Son una banda joven que saca muchos vinilos, cassettes, singles. ¿Qué pros y contras le ven a eso en la era de Spotify?

Mora: Para nosotros el formato físico es re importante, y el que más nos gusta es el vinilo. Obviamente el cassette también. Tuvimos la suerte de empezar a trabajar con Casa del Puente -allá en Argentina- para nuestro último disco, Sueño Eléctrico, nuestro primer CD oficial. En general todo formato físico es un como un fetiche para nosotros: nos gusta llevarlo a las fechas, nos interesa mucho el arte.

Germán: Más allá de eso, también es una herramienta de difusión. Entonces mientras más cosas hagas, más se va a difundir, y está buenísimo eso. Yo no le encuentro ninguna contra, salvo los costos de producción y lo difícil que es a veces distribuirlos e importarlos. Todo eso suele ser bastante conflictivo, en Sudamérica es complicado. En general son todos pros.

Mora: Aunque también nos parece buenísimo que Spotify o Bandcamp puedan recomendar la banda a gente de países re lejanos.

Germán: Estamos a favor de absolutamente cualquier herramienta de difusión. Está buenísimo que puedas conectarte de todo el mundo con bandas de cualquier lado.

Mora: Lo importante es que la música viaje.

Para ustedes que viajan bastante, importa tener algo para dejar.

Mora: Porque lo podemos llevar directamente a los shows.

Germán: Y además siempre ayuda también a financiar las giras.

Mora: Rinde un montón.

¿Cómo los reciben en los países a los que van? Son argentinos, pero tal vez no tienen un sonido tan característico de Argentina.

Germán: Eso tal vez es lo que hace que no saben qué esperar. Les llama la atención porque es algo atípico, y por lo general es una buena sorpresa para la gente. Nos reciben siempre de la mejor manera.

¿Se identifican con la escena del rock argentino más clásico?

Germán: Tal vez con el rock más viejo: Manal, Pescado Rabioso.

Mora: Es una influencia medio indirecta. No sentiríamos que eso influye directamente en lo que hacemos ahora, pero es algo que está. De hecho, nos re gusta escuchar música nacional. Cosas que no tienen mucho que ver, como Juana Molina.

Tienen muchas influencias anglosajonas. ¿Siempre compusieron en español?

Mora: Sí, nos gusta hacer algo nuevo y original. Eso es lo que buscamos, si bien las influencias siempre están y se notan. Lo mismo con el idioma. Nos gusta escribir en nuestro idioma y no buscamos para nada que parezca algo de otro lado. Sí, tal vez, que parezca algo de ningún lugar.

Que también es algo que sirve si lo van a expandir por todo el mundo.

Mora: Que sea neutro, pero no que parezca que es de otro lado, de donde son las bandas que nos gustan. Además, nos gustan bandas de todos lados.

Germán: Está buenísimo que no se cierre a un idioma, y que la gente que antes no estaba acostumbrada a escuchar otros idiomas empiece a querer escuchar más ese tipo de música. Nos ha pasado, con bandas de afuera que hemos tocado, que les gustaba que cantemos en nuestro idioma porque eso lo hacía más especial.

Mora: A la gente que habla en inglés le re gustan los otros idiomas, aunque tal vez no los saben tanto como nosotros sabemos inglés. Me parece que lo que muchas bandas no se dan cuenta -por más que a veces es más fácil componer en inglés por la métrica del idioma- es que gusta más lo exótico, lo diferente, el español, el francés, el italiano. Siempre lo más genuino que uno sea, más le va a llegar al otro, por más que esté en otro idioma y no lo vaya a entender.

¿Sienten algún prejuicio por su formación? Por ser pareja, por ser mujer la guitarrista, por no tener un bajista…

Mora: No, creo que todo gusta, pero a la gente que es más abierta y se interesa por otras cosas, supongo. Y a la otra también, porque los impacta. Siempre nos dicen algo del dúo, y del sonido en vivo a pesar de ser dos, y de cómo parece que seamos más integrantes. Y la presencia femenina creo que siempre suma.

Germán: Y más hoy en día, que tienen más fuerza las mujeres. Que haya una cara femenina está buenísimo.

Mora: A lo mejor hay veces que una siente un trato diferente, pero nunca nada hacia la banda.

Nunca que le pregunten a Germán cómo es tocar con una mina.

Germán: No, por suerte no.

Mora: A mí me han dicho “tocás como un chabón”. Ellos piensan que es un halago. Tampoco te vas a pelear por eso. Nadie vino con mala intención a juzgar.

Germán: Todavía existen un montón de prejuicios. Es su manera cavernícola de decirlo.

Mora: En ese sentido supongo que un poco de prejuicio hay, porque pasa mucho que después de que tocamos la gente nos viene a hablar súper sorprendida.

Germán: Ha pasado, en entrevistas, que nos describen como “ves a una chica chiquitita con la guitarra más grande que ella y no te esperás que van a salir ese estruendo y ese ruido de esa persona”.

Mora: Creo que somos bastante tranquilos y de una estética bastante relajada, no rockera. Entonces muchas veces, después de tocar, la gente se sorprende mucho con la actitud, que es de dejar todo en el escenario y para nada fría, indie, nada de eso.

Al ser un género más alternativo, ¿hay menos prejuicio que en el rock clásico hacia la mujer?

Mora: Tal cual, hay muchas más bandas con chicas. Allá en Buenos Aires está habiendo un montón de proyectos. Ya no es algo tan raro. Pero sí en algún momento hay algún trato directo con alguien que es de mente machista. Te puede tirar algún comentario inoportuno.

La tapa de Sueño eléctrico

Me impresionó su conexión en el escenario. ¿Cuánto pesa, a la hora de tocar en vivo, el hecho de convivir o de conocerse desde antes de tocar?

Germán: Muchísimo, nos conocemos hace como quince años ya. Fuimos amigos muchos años, después banda, después pareja. Eso hace que nos conozcamos automáticamente e instintivamente entre los dos. A veces estamos tocando o creando una canción nueva y ya mentalmente, telepáticamente, el otro está comunicando algo. Sabemos para dónde ir.

Mora: No toqué con muchas otras personas con las que no tenga tanta conexión. Siempre fueron mis amigas, o algo. Pero me doy cuenta de que con Riel, además al ser solo dos, está todo concentrado ahí. Con la sola mirada de dos personas ya estás diciendo todo. Creo que esa es la diferencia con cuando son más, que por ahí te podés estar mirando con uno o con el otro, pero el dúo genera una conexión especial. Es muy loco. Es como que los dos son uno en el escenario.

A algunos artistas les importa mucho la conexión con el público, pero en su caso son ustedes dos y después el hecho de que los estén viendo.

Germán: Nosotros queremos transmitir eso. Que nuestra energía se transmita y se comparta con el público.

Mora: Un poco también se busca generar eso con la forma del armado; poner la batería al costado en vez de atrás. La batería también cobra otra importancia al ser solo dos instrumentos. Está tan al frente como la guitarra. n un plano un poquito más secundario, la voz.

En “Sueño Eléctrico” la voz es como un instrumento más. Pero en “Monterrey” la voz y la letra son más claras, y eso les da posibilidades de expresarse por ese lado. ¿Quieren seguir por esa línea?

Germán: Hay varias canciones dentro de nuestra discografía que tienen esa particularidad de ser un formato más cancionero, con la voz más al frente.

Mora: Ya había pasado con otro single que sacamos también con Buen Día, “Fresno”. También lo grabamos en México, pero en Ciudad de México.

Germán: También la voz está más destacada en “Vertiginosamente” o en “Merienda”.

Mora: Nosotros empezamos haciendo más canción, más lo-fi. Después empezamos a experimentar más con los efectos y el noise. Ahora lo que estamos buscando es mezclar la canción con el noise, de la forma más perfecta y con el sonido más parecido al vivo. Son muchos desafíos, pero sería una perfección de lo que hicimos en Sueño Eléctrico. “Monterrey” es un adelanto de lo que se viene. Si bien no se pierde el ruido de las guitarras y se busca que todos los volúmenes estén nivelados, teniendo la misma importancia, sí la voz está mucho más definida. Es lo que buscamos para que también se pueda entender la letra. Son un montón de cositas que a lo mejor la gente no se da cuenta.

Germán: En general, también se busca que sea en función de la canción.

¿Cómo aporta a la banda el hecho de que Germán sea sonidista?

Germán: Un montón para el sonido en vivo y también para el sonido de los discos. Porque cuando empezamos hacíamos absolutamente todo nosotros. Medio que ahora sigue siendo así, solo que trabajamos con bastantes amigos. Ahí era literal, hacer todo nosotros, y los primeros discos los grabamos, mezclamos y masterizamos nosotros mismos. Nos encargábamos de hacer los cassettes con unos amigos, era todo muy do it yourself. Para el sonido, obviamente, no puedo estar en los dos lugares a la vez. En lugares chicos lo he hecho, pero por lo general trato de indicarle al sonidista lo que ya tenemos establecido como sonido de la banda, y que lo interprete de la mejor manera posible. A veces no se logra, a veces sí. Ayuda a tener una referencia más marcada de a lo que uno quiere llegar con el sonido.

Sueño Eléctrico fue el primer disco en el que trabajaron con un productor. ¿Cómo fue ese cambio?

Mora: Ya habíamos trabajado con Estanislao, que nos había masterizado algunas cosas; esta vez trabajamos todo, desde la preproducción. Todo menos el mastering, que él lo delegó a otra persona.

Germán: Estuvo buenísimo, como todas las cosas dejamos que pasen naturalmente. Esto se dio así. Él ya era un amigo, veníamos haciendo cosas juntos y le gustaba mucho la banda. Nos venía a ver y tenía ganas de laburar en el sonido en vivo y sacarle jugo a eso. Y lo hizo muy bien. Nosotros confiamos absolutamente en él, fue todo muy relajado y natural. Aportó muchísimo y a nosotros nos relajó como músicos, para enfocarnos más en tocar y no preocuparnos por ese lado más técnico.

¿Por qué nunca antes habían trabajado con productor?

Germán: No lo necesitábamos, ni se dio.

Mora: Empezamos muy por ese camino del do it yourself. La manera de manejarnos era tantear mucho antes de delegarle a alguien. Tampoco buscábamos una persona para trabajar con nosotros, eran amigos que se iban acercando. En el caso de Estanislao, lo mismo: primero nos hicimos amigos, él se re copó con la banda, entendió el sonido, nos venía a ver. Cuando quisimos hacer Sueño Eléctrico y subir un nivel más con respecto a la calidad del sonido, al toque pensamos en él.

Está bueno que no haya sido golpearle la puerta a una persona que no los conocía.

Mora: Fue un proyecto mutuo, donde él ya quería trabajar con nosotros y nosotros trabajar con alguien para ir evolucionando, que es lo que más nos interesa. El sonido y la composición de los temas.

Por más que trabajan con varios sellos, se definen como una banda independiente y trabajan con amigos en sus videos o el arte de los discos. ¿Es una libertad que quisieran mantener más allá de los sellos?

Germán: Todo lo que es el trabajo de la banda corre por nuestra cuenta y los sellos, productoras y amigos con los que trabajamos son independientes.

Mora: Es una ayuda más. Todos tiran para el mismo lado y te vas ayudando mutuamente. Es un intercambio. Nunca podríamos trabajar con alguien si no vamos a poder elegir plenamente o decidir sobre nuestro arte y nuestras canciones, que es lo que queremos transmitir. Siempre tener libertad, más allá de con quién sea, porque lo importante es lo que uno quiere transmitir. No es la idea cambiar eso para poder llegar a más personas; la idea es llevar eso a la mayor cantidad de personas posible.

¿Qué es eso que quieren transmitir en el próximo disco?

Mora: El contexto y el mundo donde estamos es muy complicado, pasan un montón de cosas -por lo menos en Buenos Aires- horribles. Y en todo el mundo, porque estamos muy conectados con gente de otros lados. En México, las catástrofes naturales; no hablo solo de política, todo es muy complicado. La onda es que la música te acompañe en eso. Y puede tener también bronca, pero en el mejor de los sentidos, para ayudar a sacar la bronca para afuera. Que la música tenga agresividad, bronca o fuerza no quiere decir que sea algo negativo. Es un contexto muy difícil en el que estamos y la música rock nace como eso, es contestataria y trae amor y paz, a colación de que hay guerra. Hay cierta dualidad en el rock. Si no tenés contra qué enojarte, es difícil que hagas rock. Tal vez vas a estar imitando otra cosa.

Igual hay un montón de cosas que transmitir. De hecho, nosotros en la música hablamos un montón de sueños, de paisajes visuales, aventuras en los viajes, cosas que no tienen nada que ver, que son mucho más internas nuestras. En cada ensayo se siente lo que trae uno adentro, lo que trae de la calle y la situación que hay. Es muy importante, y justamente para el disco que viene lo que queremos es ponerle la mayor cantidad de cariño a uno de los peores momentos que hemos vivido nosotros en nuestro país. Así que va a ser una linda mezcla, lo que generalmente decimos de Riel: un caos armonioso.

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