Scream Queens: terror clase pop

Tras un fin de semana de Halloween y en el Día de los Muertos parece más apropiado que nunca hablar de la última serie de Ryan Murphy y Brad Falchuk, creadores de éxitos como Glee y American Horror Story. Si te parece que no pueden haber dos series más distintas entre sí, te invitamos a ver lo que se encuentra justo en el medio: Scream Queens
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Crítica basada en los primeros seis capítulos de la serie.
Todos en la Universidad Wallace son sospechosos. Un asesino serial disfrazado de diablo rojo parece estar decidido a liquidar a todas las integrantes de la casa Kappa Kappa Tau, la fraternidad femenina más elitista del campus. Lejos de series de terror puro como American Horror Story, Scream Queens es una parodia y remix perfecto de dos géneros dispares como los son el terror y las chick flicks, las películas para chicas. Con una herencia evidente de Scream y varios toques de Chicas pesadas, el resultado final es bastante único.
Emma Roberts es la estrella de la serie en su papel de Chanel, la presidenta de turno en Kappa Kappa Tau y arquetipo exagerado a tope de la chica popular y malcriada, quien bautiza a sus seguidoras cercanas con números. En contraste y como pseudo protagonista de la serie está Grace (Skyler Samuels), la novata recién ingresada a la Universidad que está decidida a encontrar la verdad sobre la casa Kappa, en donde hace 20 años hubo un asesinato sangriento. En el medio hay muchísimos personajes, cada uno más caricaturesco que el anterior, pero todos disfrutables por lo que son. Se destacan en el elenco nombres reconocidos como Jamie Lee Curtis, Abigail Breslin (la de Pequeña Miss Sunshine), Ariana Grande y Nick Jonas, pero son caras nuevas como Billie Lourd -hace de Chanel #3- y Glen Powell -el fantástico Chad Radwell- los que se roban el show. Hay que entender que lo que presenta la serie no son actuaciones sino burlas transformadas en personajes, y es así que el guion se llena de elitismo, racismo, misoginismo y tantos otros ismos políticamente incorrectos, pero zafa de todos ellos porque se está burlando de la gente que se burla de la gente: la creme de la creme.
La parodia de la cultura de la generación Z se complementa con pequeños detalles de cultura pop. Para poner un ejemplo gráfico: una escena de batalla entre los chicos de la fraternidad masculina contra dos asesinos armados con motosierras, utiliza como música de fondo “Everybody” de los Backstreet Boys. Sí, es tan hermoso como lo imaginás. Todo esto puede permitírselo una serie que tiene conciencia de lo que es, y juega constantemente con eso desde el título (“reinas de los gritos”, como se llamaba a las actrices que protagonizaban muchas películas de terror) y una de sus actrices principales, Jaime Lee Curtis (de por sí hija de Janet Leigh, la actriz de Psicosis, Curtis es la scream queen más recordada por sus papeles en Halloween, The Fog, Prom Night y otras). En este caso Scream Queens está enmarcada en un misterio donde nadie sabe quién es el asesino, y a la altura del sexto capítulo, cada muerte parece indicar una persona distinta o la historia no tiene ningún tipo de sentido.
A su vez, un capítulo puede terminar con una revelación impactante y no volver a tocar el tema en el siguiente. La verdad es que si uno viera la serie por el misterio podría frustrarse muy rápido con estas cosas; pero si el misterio es solo un excusa para todo lo demás, entonces no es algo tan molesto. El problema será cuando se agoten los chistes o se vuelvan muy repetitivos, nadie podrá salvar a Scream Queens de su falta total de sentido. Salvo que haya un gran y coherente plan detrás de todo esto, lo cual es posible si bien aún está lejos de ser un hecho.
Entonces, si tuviera que definir a Scream Queens en una palabra, sería “bizarra”. Con esto me refiero al significado literal que la palabra “bizarro” tiene en español: “valiente“. Es una serie muy valiente por combinar elementos para diversas audiencias con el riesgo de no gustar a nadie. Por hacer una crítica tan directa y gráfica a la sociedad elitista. Por hacer de varios de sus personajes principales unos sociópatas sin alma ni sentimientos. Y por matar tantos personajes en seis capítulos de manera completamente indiscriminada. Wes Craven estaría orgulloso.
Juan José Torres Negreira (@soytujotita)

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