“The Good Place” tiene hoy su final de temporada

La serie de comedia de alto concepto The Good Place no para de mejorar. Repasamos acá algo de su segunda temporada y de lo que puede esperarse esta noche

Por Gastón González Napoli (@GastonGonzalez)

Que una serie llegue al penúltimo episodio de una temporada y no se tenga la menor idea de para qué dirección puede agarrar es una rareza en estos tiempos de sobre exposición a la tele. Está tan lleno de gente que se dedica a revisar plano por plano para decir “¡ajá!” -seguro dicen “¡ajá!”- que los a esta altura acostumbrados giros inesperados de The Good Place son un refresco. Esta noche termina su segunda temporada y quedará disponible en Netflix.

Antes de seguir…

Alerta de spoilers.

Desde que se reveló que el Buen Lugar era en realidad el Mal Lugar, The Good Place se ha dedicado a subvertir su fórmula. En uno de sus episodios más recientes, de hecho, tiró abajo su universo, deconstruido y sumido por la nada absoluta. Sin el “barrio” en donde vivían Eleanor, Tahani, Jason y Chidi, la serie se propulsó hacia lo desconocido. Aunque todo lo que se ha explorado hasta el momento estaba sembrado desde antes.

No hay sorpresas que no estuvieran preparadas con esmero. Un pantallazo breve del Mal Lugar, al que ya habíamos visto como una serie de oficinas con aire a film noir; y la sala de la Juez que decidió sobre el caso de Mindy St. Claire y determinó que se le creara un Lugar Medio, que la semana pasada debió juzgar si los protagonistas podían entrar o no al Buen Lugar. Aplausos para la Juez, la gran Maya Rudolph.

Con Michael y Janet llegados en el último instante en que la Juez iba a enviarlos a todos al infierno, The Good Place puede arrancar para cualquier lado. Hay confianza en que a sus creadores no se les irá de las manos. Michael Schur, el productor creativo -que adaptó The Office a Estados Unidos y creó Parks and Recreation y Brooklyn 99-, ha dado todas las señales de que tiene a este universo bajo control.

Y pocos errores se pueden cometer con un elenco de este nivel. Incluso si The Good Place desbarranca ahora, o en su tercer año, nadie le quitará al mundo a los debutantes Jameela Jamil (Tahani), William Jackson Harper (Chidi) y la multi-talentosa D’Arcy Carden (las Janets). Ni hará que Eleanor Shellstrop y el demonio Michael dejen de estar en el top de las actuaciones de Kristen Bell y Ted Danson.

Un repaso de teorías de fanáticos propone que con la ayuda de la Juez todos entren a un nuevo “Lugar”. Es la opción favorita de quien escribe. De todo el universo de que se ha hablado, falta conocer el Buen Lugar propiamente dicho. Parece el sitio natural para la serie que lleva su nombre. Otra teoría es que Michael tome el control del Mal Lugar. La ineptitud de su jefe Shawn se ha visto una y otra vez -y que lo dejaron preso en un cuarto vacío excepto por una pila de revistas New Yorker sin leer-. Una tercera es la revelación de que Janet haya sido Dios todo este tiempo, que parece menos probable y tropezaría con lo que se sabe hasta ahora del personaje; un error clásico de las obras con demasiados giros, de lo que esta serie ha escapado con soltura.

Mi cuñada se sentó el otro día mientras mirábamos The Good Place. Quedó de boca abierta ante lo que pasaba en pantalla. No entendía nada. Tratamos de explicárselo y no hubo cómo, nos dimos cuenta de que con solo dos temporadas era indeciblemente enrevesada. En el buen sentido. La creatividad de este equipo, cuando creés que se les acabó, da otro salto adelante. Va a estar todo bien.

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