The Moors: “Si hacés horror punk es porque lo sentís”

La banda celebra diez años teloneando a Richie Ramone en Bluzz Live este miércoles

Por Pilar Roca

Si hablamos de horror punk uruguayo, inevitablemente hablamos de The Moors. La banda nació en 2008 por amor a Misfits y con sus integrantes divididos entre Minas y Montevideo. A lo largo de diez años, diez discos y algunos cambios de formación, supieron sostenerse en un género poco explorado en Uruguay y que habla de monstruos, zombies e imágenes de películas de ciencia ficción.

Hoy en día, la bandera del horror punk es llevada por Marcelo Intruso (voz), Leo Hueco (guitarra), Fede FromHell (batería) y Javier “Contador” Piquinela (bajo). Con este último conversó MOOG antes del festejo de su primera década, que se celebra hoy en Bluzz Live junto a Richie Ramone y Los Wezos.

***

¿Cómo responde el público de Minas a su música?

En Minas, en diez años, tocamos seis veces; o sea que es una vez cada año y medio. La última vez que tocamos fue en diciembre del 2016, en un show que organizamos nosotros. No somos una banda popular.

¿Siempre es organizado por ustedes?

Organizado por nosotros o en algún festival. En el festival de la semana de Lavalleja tocamos tres veces.

Actualmente son la única banda en Uruguay que hace horror punk. ¿Fueron los primeros?

No, o al meno hubo bandas que empezaron paralelamente a nosotros. Creo que antes alguna hubo, lo que no sé es si tuvieron tanta continuidad como nosotros para hacerse notar. No sé si da para crear una escena de horror punk.

¿Habría público para esa escena?

Muchas veces forman una banda y deja de ser público. Van a verte cinco o seis veces, les gusta el estilo, forman una banda y, más allá de que les vaya bien o mal, no vuelven a ir a verte. Van a los shows solamente cuando van a tocar. Por eso el público se renueva mucho. Tenemos gente que va a vernos desde el principio, pero hay gente que aparece por uno o dos años y después desaparece. Hay un núcleo fijo que siempre está, y en cada show aparece alguien nuevo.

También comparten muchas fechas con otras bandas, que traen a su propio público.

Esa es un poco la idea. Compartir con diferentes bandas de diferentes estilos, que nuestro público conozca a las otras bandas y el público de las bandas a nosotros. Siempre son eventos que impulsamos nosotros, y siempre con otras bandas. La gracia también es compartir, no es la idea tocar solo. Para eso me quedo tocando en mi cuarto.

Grabaron diez discos en diez años.

Sí, a mí me gusta grabar. El único año en que no grabamos nada fue el año pasado, porque tocamos tanto que no nos dio el tiempo para grabar. Pero sacamos diez producciones, entre discos, EPs y singles de Navidad.

¿Son de encerrarse en el estudio?

Cada uno arma las canciones por separado y después nos juntamos en nuestro estudio, las compartimos entre nosotros, empezamos a ensayar y, cuando están armadas, grabamos. Generalmente en un mes tenemos un disco terminado.

¿Alguna vez les pareció limitante el horror punk en cuanto a los temas de los que habla?

Sí. Recién lo estoy notando ahora, después de diez años. Se me están terminando un poco las cosas que decir y tengo que tener nuevas cosas que me inspiren. Me está costando más escribir.

En “Una de terror” hablan de una salida de pareja, sin irse del tema.

Hay mil cosas para hacer, el tema es cómo darle ese toque. En cuanto a lo limitante, los Misfits cuando tocaron acá llevaron mil personas. Entonces, ¿qué podemos esperar nosotros? El 10%, cien personas. Ese es nuestro techo.

Jerry Only [bajista de Misfits] participó en el videoclip de Monstruo. ¿Cómo se dio eso?

En 2014 fui a un ensayo de los Misfits en la casa de Jerry, tengo una amistad con él. Cuando ellos van a empezar a ensayar, yo me siento a mirarlos y él arranca el ensayo diciendo “Hey, this is Jerry Only and you’re listening to The Moors”. Yo quedé enloquecido. Después le dije que estaría bueno hacer algo con eso, grabó los audios y me los mandó. Me dijo “usalos en algo que valga la pena. Y creo que valió la pena.

Me da la impresión de que en la escena punk es fácil que se den encuentros de ese tipo. ¿Es así?

Siempre depende de la buena voluntad. Yo con Jerry me conocí por muchas casualidades a lo largo de diez años. Cada vez que nos veíamos, muchas cosas se alineaban. Fui dos veces a su casa en Estados Unidos, vamos a comer juntos. Tenemos esa relación ahora.

Viajás bastante con The Moors, ¿no?

El año pasado viajamos bastante. Ahora la idea es hacer Brasil, Chile y Argentina en octubre. Vamos a ver si se puede dar.

De los diez años de la banda, ¿qué momentos destacás?

Uno de los momentos más gloriosos, para mí, fue cuando Richie Ramone se subió a cantar una canción con nosotros en 2012. Eso fue brutal. Hace unos días pensaba que éramos una banda muy chica, teníamos cuatro años, fue muy groso. También cada vez que veo a alguien con una remera de los Moors me emociono, o cuando alguien me cuenta que vio a alguien con una y terminan hablando entre ellos. Hasta en otros países, en Buenos Aires. También me pasó de conocer a Andrés, el baterista de Riki Musso, y el ya me conocía porque en Alemania Iván, de Iván y los Terribles, le había hablado de mí. La de Richie es la número uno, y la número dos cuando estábamos en Porto Alegre yendo en un micro, al mejor estilo banda grande, a tocar en un canal de televisión. Hoy por hoy ya cumplí todas las expectativas que podía tener como músico, que eran muy básicas: tocar, tener una banda, que la gente nos conociera. Todo eso pasó y cada vez pasa más.

¿A qué aspiran ahora?

Quiero seguir con esto y quiero divertirme. Creo que mi mayor objetivo es que la gente que está alrededor de la banda sienta lo mismo que yo. Ayer un amigo que nos va a ver siempre me contó que vio a alguien con una remera de los Moors, y me lo contó sintiéndolo propio. Es lo que quiero: que los que nos escuchan sientan la banda como propia. No preciso más nada.

En 2012 tocamos con el Piltrafa, de los Violadores, y había cuatro personas en Amarcord. El baterista de aquel momento me decía “ya está, no da para más”, y yo le dije “no, hay que seguir tocando, en algún momento se va a revertir y va a estar bueno”. Yo me divierto, toco para dos o para mil y me divierto igual. Hay que seguir porque en el under, si dejaste de tocar un año, desapareciste. Ponele que La Sangre de Veronika no, porque tiene treinta años tocando, pero es difícil para las bandas chicas. Varias bandas estamos en la misma, cumpliendo diez años, y lo que tenemos que hacer es mantenernos y seguir dándole. No te digo que aparezca otra que quiera hacer horror punk, porque nadie quiere hacer horror punk, pero si parás, desaparecés.

¿Por qué nadie quiere hacer horror punk?

No podés aspirar a mucho público, no es muy difundido. Lo bueno de hacer horror punk es que si lo hacés es porque lo sentís.

¿Planean sacar algún disco este año?

El próximo disco ya esta todo pronto, la tapa ya está casi hecha. Mi objetivo es que salga este año: tomarnos un descanso para grabar en agosto o setiembre y sacarlo en noviembre.

¿Van a tocar alguno de esos temas hoy?

No, es muy raro que toquemos canciones que no están grabadas. Creo que lo hicimos solamente una vez. Tenemos muchas canciones grabadas para tocar una que la gente no conozca, ¿no?

Tienen un par de canciones en inglés.

Una de las primeras canciones que escribí fue en inglés, la primera del primer dico. Me resulta más fácil muchas veces. También hay una que escribió un amigo, “We are the demons”, que está en el último disco. “Car crash” también, pero  no dice nada. Esa canción habla de mi trabajo, yo trabajaba con accidentes de tránsito. “Car crash” era lo que hacía todos los días. A veces se me viene una letra en inglés y no tengo ningún prejuicio. Prefiero hacerlo en español, estamos en Uruguay, ya bastante tengo con que el nombre sea en inglés y tener que andar explicando qué significa. The Moors significa páramo, es un lugar en Inglaterra donde una pareja cometió asesinatos en los 60. No es que me gusten los asesinos, pero era una historia de terror y había pasado hacía mucho tiempo. Es difícil que ofenda a alguien.

¿Alguna vez los criticaron por hablar de esos temas?

Siempre me negué a escribir de cosas actuales. Si pasa algo hoy, no voy a escribir una canción sobre eso. De lo que sí escribo es de mosquitos, que es algo que estamos padeciendo todos. Están asesinos. La última canción del último disco tiene una frase que dice “mosquitos al ataque”. Y en el próximo disco va a haber otra, justo en nuestro estudio siempre hay mosquitos en verano. Pero creo que eso no ofende a nadie. Estamos muy lejos como para que alguien se ofenda, cuando hagamos una gira por Inglaterra capaz que tenemos problemas. Siempre me encargué de explicarle a la gente que no es que le estamos dando para adelante a eso, sino contando una historia desde un punto de vista neutral. Tomalo como quieras. Queda a criterio de cada uno.

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *