The Sinner: sumergirse en el trauma

La serie distribuida por Netflix es un policial interesado en buscar cierta novedad, y que lo consiga no es poco

Por Gastón González Napoli (@GastonGonzalezN)

Puntaje: 7.5/10

Una madre joven asesina de golpe a un tipo en la playa. A puñaladas, a pleno sol. Asegura que nunca lo había visto antes. No tiene motivo aparente. Ella misma parece confundida por sus actos, aunque está bien de la cabeza. La pregunta no es qué sucedió, ni cómo: está repleto de testigos. La pregunta es por qué. Así de condensado, el argumento de The Sinner no tiene quizá tanto gancho, pero sí que encuentra un ángulo al menos interesante para una serie policial. Su mayor diferencial está en la atmósfera repulsiva y perturbadora que va construyendo en torno al caso central. The Sinner es lo que la segunda temporada de True Detective podría haber sido.

Producida por la cadena de cable USA y distribuida por estos lares por Netflix, The Sinner es una mini serie cerrada de ocho capítulos y punto. Es demasiado solemne y no puede esquivar muchos de los clichés policíacos (¿para cuándo el drama en que el policía no tenga una vida de mierda?) ni de los dramas de pueblo chico yanqui (una madre obsesivamente cristiana), pero camina sin miedo a embarrarse a fondo. Su gran ventaja es su valentía para la bizarreada, siempre anclada en el realismo.

El otro puntal es el elenco. Jessica Biel protagoniza como Cora Tannetti, la asesina. No es creíble que tenga veintipocos años como requiere la estructura en flashbacks de la serie, y no es que se revele como una gran actriz. Los chistes a su costa en Bojack Horseman, donde Biel hace una versión demente y fracasada de sí misma, siguen teniendo gracia. Sin embargo, su rostro no particularmente expresivo se adecua al ambiente de opresión de The Sinner. Tanto el showrunner Derek Simonds como los directores y la propia Biel, que es productora ejecutiva, manejan bien a la protagonista. Se le exige lo que puede dar. Y a su alrededor se teje una red de actores de primera, desde el tristón Christopher Abbott como el marido de Cora, hasta un barbudo Bill Pullman como el detective principal. Ese personaje se convierte en casi tan atractivo como Cora gracias al trabajo de Pullman y no al guion. La actriz más destacada es la ignota Nadia Alexander, que interpreta a la hermana enfermiza de Cora, y que como intérprete notoriamente le da varias vueltas a Biel.

Otro aspecto creativo de The Sinner es cómo utiliza la música. La canción de Frankie Belmont, la víctima, se va enganchando en el cerebro hasta que vienen ganas de escucharla. Por más que traiga aparejado todo un trastorno psicológico. Esa contradicción es rara, no todas las series de esta saturación televisiva pueden generar algo como eso. Ahora se está hablando de una segunda temporada que siga al policía de Bill Pullman. Parece innecesario. Mientras tanto, The Sinner es una serie para tragarse rápido.

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