Los paladines de la justicia musical

Jay-Z y otros 16 músicos se reunieron para crear Tidal, una plataforma de streaming de música y videos que proveerá acceso a sus obras a cambio de, al menos, diez dólares
tidal
Diez dólares. Para Jay-Z pedirnos diez dólares al mes para escuchar a los artistas que más nos gustan. 20 si se quiere calidad. Diez dólares pueden ser también un kilo de carne picada. O diez litros de leche. Para muchos poco; para otros, un monto que hace la diferencia.
Este comienzo puede parecer típico, pero es necesario poner las cosas en perspectiva. Para el grupo de dieciséis músicos que creó el servicio de streaming de música Tidal (Jay-Z, Beyoncé, Rihanna, Kanye West, Jack White, Arcade Fire, Usher, Nicki Minaj, Chris Martin, Alicia Keys, Calvin Harris, Daft Punk, deadmau5, Jason Aldean, J. Cole y Madonna), la tarifa es lo justo. Es sencillo entender su punto de vista: ellos trabajaron para crear esa música y quieren una retribución a cambio. Su creación es un producto. El modelo actual de negocios en el que, por ejemplo, Spotify les paga entre $0.006 y $0.0084 dólares por reproducción, no les sirve.
Claro que en el modelo actual fue que se apoyó Jay-Z para amasar su fortuna de 60 millones de dólares, al igual que su esposa, Beyoncé, que tiene unos 100 millones. Solo con Spotify Calvin Harris hizo 1 millón de dólares que corresponden únicamente al tema “Summer”. ¿Ese dinero no es suficiente?
Ninguno de estos músicos se hace más pobre por cada vez que uno escucha su música, simplemente se pierde de ganar un poco más. Pero esa canción ya está hecha y grabada, no se agota.
Así como es fácil ver su perspectiva, tal vez ellos deberían ponerse en los zapatos de los demás. Por momentos tal vez les resulta fácil olvidarse de quiénes los llevaron a la fama. De los que pagan las entradas a los conciertos. De los que cuando no eran nadie le contaban a todo el mundo de su música. De los millones de seguidores en las redes sociales.
¿Cuánta gente usa la música como forma de escape? Un mal día siempre puede ser mejor si se escucha “Island in the sun” de Weezer, o la canción que uno prefiera. Si uno quiere apoyar al artista y tiene dinero, bien que lo haga. Pero otros no pueden darse ese lujo. Para eso debería poder acceder a una versión gratuita de la aplicación, como es en el caso de Spotify. Si no querés anuncios pagas la cuota, si no tenés dinero, escuchás igual pero con una publicidad molesta cada tanto. En cambio, en el caso de Tidal esa posibilidad no está. Pagás o pagás. Y sino olvidate de escuchar 1989, el último disco de Taylor Swift, a menos que piratees. En la conferencia de prensa un miembro de Daft Punk decía que ellos querían dejar de ser un producto. Y por eso hacen que pagues.
El lema es “Tidal para todos”. “Es lo que todos querían”, dice Jay-Z en el video presentación. En este caso “todos” significa “grupo poderoso de músicos multimillonarios”. Si ellos quieren que la gente le vuelva a dar valor a la música, esta imposición no parece ser la mejor forma. Pero quién sabe, dentro de 20 años capaz que cambiaron la mente de todos los consumidores y es un éxito.
Alejandra Pintos (@alepint)

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