Video del año: Anybody There y su “Endless”

Los argentinos de Anybody There entregaron un clip que estuvo entre nuestros favoritos del 2015, y en MOOG contactamos al grupo y a MOLI, el estudio encargado de su creación

anybody there

La entrega del videoclip de “Endless”, primer corte de difusión del disco Monster de los vecinos argentinos de Anybody There, realizado por el estudio de creativos visuales MOLI, se ha convertido en todo un suceso, con 50 mil reproducciones en menos de una semana de su salida, un numero enorme para una banda under de sus características. Además, el video ha recibido excelentes críticas de diversos medios especializados.

Nos contactamos con la banda y con el estudio para hablar de “Endless”, de música, diseño, tecnología, Atlántida y de todo un poco más a continuación.

Primero, con Anybody There:

Para los que no los conocen, ¿cómo surge, quiénes son y qué es Anybody There?

Es un dúo musical conformado por Guillermina Perrino y Emanuel Méndez. Ambos nos conocimos a través de internet en el 2012, twitteando sobre Metric, una banda canadiense.

Empezamos intercambiando audios grabados para nuestros proyectos solistas, hasta que un día decidimos armar algo en conjunto. Así fue que, a pesar de vivir en diferentes ciudades, realizamos dos covers a distancia para ser publicados en YouTube. Los resultados nos dejaron tan conformes que nos entusiasmó la idea de formar un proyecto con música original.

Cuéntenme un poco de Monsters. ¿Cómo fue el proceso creativo?

Monsters partió de las ganas de hacer algo de trip-hop. Manu propuso la idea de grabar un disco y sin darnos cuenta los audios empezaron a viajar de Buenos Aires a La Plata y de La Plata a Buenos Aires.

Fue un proceso muy particular, dado que jamás nos juntamos a componer o siquiera a ensayar, o a tomar unos mates. Nada. Grabábamos, subíamos a Dropbox, editábamos, y lo volvíamos a enviar. En primera instancia, nos dedicamos a armar las maquetas de los temas. Nos habíamos puesto como meta componer 20 canciones para tener material de sobra, así que estuvimos cerca de tres meses abocados a eso exclusivamente.

Después vino la parte de la selección y regrabación de las tomas definitivas para el disco. Trabajamos siempre de forma independiente, desde nuestras casas. Yo grabé los pianos y mis voces, y Manu se encargó de las guitarras, los bajos y sus voces. Además también produjo el disco y programó todos los otros instrumentos que pueden escuchar en él.

Para poder editarlo, lanzamos una campaña de financiamiento colectivo, donde invitamos a nuestros amigos y oyentes a formar parte de la realización de Monsters. Sinceramente superó nuestras expectativas. ¡Alcanzamos nuestro objetivo y lo superamos con un 115%! Recibimos colaboraciones de diferentes partes del mundo, de amigos, de familiares, de gente que conocimos a raíz de la difusión de nuestro trabajo. Fue una gran experiencia, nos acercamos al público de una manera muy especial.

Finalmente, con la gráfica impecable de nuestro amigo Krysthopher Woods, Monsters se publicó en febrero de 2015 tanto físicamente como de forma digital a través de un gran número de plataformas como Itunes, Spotify y Bandcamp.

¿Y “Endless”?

Es el noveno tema de Monsters. Es una de las canciones que más nos gusta cantar a todos cuando la tocamos en vivo. Habla de amor y rutina, de sus fricciones. Es una protesta endulzada por el falsete de Manu.

El video fue hecho por la gente de MOLI. ¿Cómo fue el camino recorrido para su creación? ¿Trabajaron en conjunto? ¿Qué concepto o idea se quiso transmitir?

Le comentamos a los chicos de MOLI el tema central de la canción y cómo fue construida con base en pequeños loops que nos enviábamos en la primer etapa de hacer las maquetas del disco. Según eso y jugando con el título de la canción, MOLI nos propuso mostrar estas pequeñas máquinas donde se exponen actividades de la rutina diaria, relacionadas con el constante buscar y encontrar (o no) algo.

¿Se imaginaron tal repercusión? Tanta difusión, ¿que llegaría a tanta gente?

Sabíamos que el trabajo de MOLI iba a llamar la atención. El nivel de detalle y de ideas que manejan nos gusta mucho, pero igualmente seguimos sorprendidos con la repercusión que está teniendo.

¿Cuáles son sus máximas influencias?

Sin duda Portishead, Radiohead, Pink Floyd y Metric lideran nuestras influencias en común.

Si les pidiera (a los dos) sus cinco discos fundamentales… ¿Serían?

Mary: 1. Dark Side of the Moon (Pink Floyd), 2. In Rainbows (Radiohead), 3. Portishead (Portishead) 4. Vulnicura (Bjork) 5. Les retrouvailles (Yann Tiersen).

Manu: 1. Dark Side of the Moon (Pink Floyd), 2. In Rainbows (Radiohead), 3. Revolver (The Beatles), 4. So (Peter Gabriel), 5. Artaud (Pescado Rabioso).

Si les digo Uruguay, ¿qué es lo primero que se les pasa por la cabeza?

Mary: ¡Vacaciones!

Manu: Es gracioso que Mary haya respondido eso porque yo también pienso en vacaciones. Fui a Atlántida cuando era muy chico y me acuerdo siempre de eso.

¿Y en cuanto a la música de por acá?

Los primeros que se nos vienen a la cabeza son Hugo Fattoruso, Rubén Rada o Jorge Drexler.

El presente y el futuro de Anybody There es…

Por ahora estamos terminando de grabar un EP acústico, con ganas de ponernos a trabajar en los shows en vivo y en material nuevo para un próximo disco.

Bandcamp:

anybodythere.bandcamp.com

Facebook:

www.facebook.com/anybodytheremusic

Twitter:

@anybody__there

(ojo, son dos guiones bajos)

Web oficial:

anybodytheremusic.com

ENDLESS from molistudio on Vimeo.

Entrevista con MOLI:

Para los que no los conocen ¿Quiénes son y qué es MOLI?

Somos Jony, Nacho y Seba, y MOLI es un estudio que se especializa en la Dirección de Arte. ‘Creativos Visuales’ suena bien como categoría, pero lo cierto es que compartimos la pasión por el diseño e intentamos siempre (y cuando el cliente nos deje) dotar de sentido a las cosas visuales que hacemos.

 “Endless”, cuéntennos, ¿cómo fue el proceso creativo? ¿Cómo surge la idea del video?,¿En fin, de qué manera fue gestado?.

Los chicos de Anybody There nos propusieron hacer el video para el primer single de su reciente disco debut, y nos dieron la particular posibilidad de “hacer lo que quisiéramos”. Inmediatamente nos pareció un lindo desafío y una gran oportunidad para tomarlo como un proyecto in-house.

“Endless”, el título de la canción, se convirtió rápidamente en la palabra clave de nuestro brainstorming: esa simple palabra ya nos presentaba un terreno semánticamente amplio para explorar.

Aunque la letra describe una historia de amor frustrante, una búsqueda constante, pensamos que podíamos ampliar un poco el concepto y elaborar algo alrededor de la idea de “buscar y no encontrar”, y cómo esa búsqueda es el motor de nuestras acciones diarias y cotidianas. Por otro lado, encontramos atractivo el hecho de que muchas de esas acciones son repetidas frecuentemente casi de manera inconsciente, robotizada, y transforman nuestras rutinas en un loop sin fin, interminable (en inglés, “endless”).

Todo esto nos llevó a la siguiente idea: queríamos descontextualizar actividades de la vida cotidiana y transformarlas en pequeñas metáforas, situaciones ambiguas, escenas que funcionaran como “micro-cuentos”. En este punto, también decidimos que las acciones debían ser ejecutadas por máquinas, lo que relacionamos en seguida con los procesos industriales, la automatización, repetición, precisión, etc.

Ya con este punto de partida, empezamos a imaginar y armar una lista de situaciones absurdas y divertidas para ilustrar estados de ánimo y sentimientos. Entonces, tenés, por ejemplo, una situación de zapping eterna, una máquina shopaholic que no para de pasar tarjetas de crédito, una “enderezadora” de cuadros obsesiva.

¿Qué tecnología usaron?

En cuanto a la parte técnica, ¡no somos ingenieros! Así que tuvimos que investigar cómo funcionan algunos mecanismos en la vida real para poder recrearlos en cada escena, de manera tal que algunos (luego de algunos ajustes) llegasen a funcionar realmente. Recolectamos muchas referencias y videos para entender cada pequeño movimiento, una observación compleja pero, a la vez, un desafío divertido. Además, queríamos que cada escena funcionara como un loop perfecto, así que dedicamos bastante tiempo a lidiar con ciclos de movimiento y ritmos.

La dirección de arte es simple y la teníamos decidida desde el principio. Queríamos poner el foco en la acción, así que arrancamos por simular un escenario infinito para cada toma y elegimos colores pastel tanto para los fondos como para los objetos principales, para así mimetizarlos un poco. Después generamos materiales metálicos y de vidrio para los mecanismos, de modo que resultasen bien pregnantes y distintos, con mucho detalle, brillos y reflejos que se lucieran al estar en movimiento.

Todo fue realizado en 3D (Cinema4D + Vray), nos fuimos dividiendo las escenas y de a poco completando el modelado, las animaciones y el shading para el render final. Fue un proceso arduo, pero nos dejó muy contentos. Llevó casi cuatro meses, desde el brainstorming inicial hasta la edición final, ya que se hizo completamente en el estudio y en simultáneo con otros proyectos.

¿Esperaban que el video tuviera tanta difusión como la que tuvo en tan pocos días?

Recibimos un feedback increíblemente positivo de la gente. Siempre que nos embarcamos en proyectos así, apostamos a una factura artística que nos convenza a nosotros y también seduzca al resto, especialmente si tenemos tantas libertades para trabajar. Si además de eso, todo se viraliza a este nivel, el éxito es doble.

¿Ya habían realizado otros videoclips anteriormente?

No, este fue nuestro debut dirigiendo un clip de música. ¡Ojalá no sea el último!

La última, MOLI: ¿por qué el nombre?

Siempre nos cautivó la idea de que esos universos que creamos dentro de la pantalla se reducen a partículas de ‘luces en movimiento’, de allí y bajo una suerte de inspiración etérea [risas], decidimos usar motion lights para nuestro grupo de trabajo freelance, allá por 2009. Al poco tiempo nos dimos cuenta de lo yanqui que sonaba todo eso y, por síntesis natural, abducimos las primeras dos letras de cada palabra y nació un término que nos ayudaba a ser recordados rápidamente (por su brevedad) y además, sonaba bastante amigable: MOLI.

Por Alejandro Hoffmann

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