Vincent Vega: “‘El gran galgo’ va a las raíces del rock, pero tiene el toque inevitable de lo moderno”

Vincent Vega presenta su segundo disco, El gran galgo, este jueves en la sala Vaz Ferreira y Moog conversó con ellos con ellos acerca de este disco, sus influencias, el cambio de roles en el amor y el desafío de tocar en una sala grande

DSC_0085

Vincent Vega es por el personaje de Travolta en Pulp Fiction, ¿no?
Matías González Marichal (guitarra y voz): Sí, es por él.
¿Qué les gustó de ese personaje para ponerle el nombre?
Matías: Es interesante porque está enfrentado a un dilema con una chica, que en realidad no es suya sino que es de su jefe. Pero él se porta muy bien, hace todas las cosas con elegancia. Se queda en un molde muy delicado, está bueno el personaje. Capaz podés caer en el facilismo de decir “el personaje de Vincent Vega tiene rock” y ahora estamos haciendo una música que es bastante clásica en ese sentido, tiene estructura de rock and roll clásico de los ’50, esa mezcla de country y blues; no es algo premeditado pero compartimos eso, esa estética clásica. Es un tipo que tiene buena presencia.
El Gran galgo es su segundo disco, ¿cómo les parece que crecieron desde el primero?
Matías: El primer disco es muy distinto a este. Desde la propuesta de las canciones a cómo están presentadas instrumentalmente hay bastante variación. En el primer disco son dos guitarras y dos voces y casi nada más….
¿Este disco es más de banda?
Matías: Sí. También el primer disco lo que tiene es que algunas canciones fueron compuestas con 18, 19 años y por ahí tienen una onda más naif, que si bien este tiene algo de eso, es más no sé si maduro, pero abarca otros aspectos emocionales que el otro no tenía. Tiene más que ver con la adultez, el desamor.
Mauricio Sepúlveda (guitarra y voz): Y con el crecer, con ver un poco qué hacer.
¿Qué género dirían que es El gran galgo?
Mauricio: Es un rock and roll medio basicote ¿no?, folk también.
¿Basicote? No te tires abajo
Mauricio: Es un rock and roll complejo con mucho juego de guitarra (risas).
Leandro Mangado (bajo): Para mí es medio blusero, es un rock and roll clásico que va a las raíces del rock. Suena a los cincuentas, sesentas, setentas pero tiene el toque inevitable de lo moderno porque somos de ahora.
Hay un tema que me intriga mucho de El gran galgo que es “She’s a boy“.
Emiliano Pérez Saavedra (batería): Es que Mauricio salió un tiempo con un travesti (risas).
Mauricio: No, tiene que ver con la confusión de roles dentro de una pareja.
Emiliano: Yo toda la vida fui la mujer. No la escribí pero la interpreto como que habla de las actitudes en la pareja, hay actitudes clásicas “de pibe” y de “mina”. Toda la vida ella era la que sufría y él era el que le rompía el corazón, el que controlaba la pareja y ella no podía hacer nada. Ellas solo querían amor y ellos solo querían sexo, sexo, sexo. Eso ahora cambió. Ahora las mujeres ya dominan el mundo, controlan todo y los que sufrimos somos nosotros, ellas mandan.
Me suena a que te rompieron un poco el corazón.
Mauricio: Aprovechó para hablar de eso.
Emiliano: Pero decime si no di en el punto.

DSC_0094

Además de “She’s a boy” tienen otros temas en inglés, ¿es algo que las bandas se animan hacer más cuando arrancan?
Mauricio: Tanto yo como Matías hablamos en inglés y cantamos en ese idioma porque mucha de la música que escuchamos es de bandas anglosajonas. El inglés es un idioma más musical que el español.
¿Qué música escuchan?
Mauricio: Mucho Beatles, mucho rock de los sesentas, setentas, folk, los inicios del rock and roll, Buddy Holly, Wilco más recientemente.
¿Cuando estaban grabando el disco qué música escuchaban?
Matías: Durante ese fin de semana no escuchamos nada. Ahí grabamos baterías y bajos principalmente, algunas tomas de guitarras. Y después durante cuatro, cinco meses seguimos grabando las guitarras, introduciendo sobre lo que habíamos grabado, regrabando, descartando. Fue un proceso bastante largo en el que los Beatles estuvieron presentes. Igual después fuimos ampliando influencias, escuchamos mucho blues del delta. Todo ese blues rural lo descubrimos en ese tiempo de componer y grabar las canciones.
Se nota un poco…
Matías: Sí, puede ser. Yo personalmente me colgué a escuchar la discografía de los Kinks, Caetano Veloso. Pensándolo puede haber algo de música brasilera en algunos temas, como en “Viejo amor“.
¿El disco salió solo en digital?
Matías: Solo en digital. En un momento pensamos en hacer una gestión de crowdfunding para editar el vinilo pero estuvimos averiguando presupuestos en fábricas y era demasiado ambicioso.
Leandro: Fue una idea cuando el disco ya estaba mezclado y si empezábamos a generar el proyecto se iba a postergar mucho, se iba a editar en vinilo un año después.
¿Cuándo sale el próximo?
Mauricio: Seguramente el año que viene porque yo me voy de viaje pero hay mucho material como para un tercer disco tranquilamente. Tenemos que sentarnos y empezar a proyectarlo.
¿Va por el mismo lado blusero que El gran galgo?
Mauricio: Más moderno, ya perdió esa cualidad folk que habían en el disco.
Matías: Tienen más cohesión las canciones, llegamos a un concepto más fácilmente, algo que antes nos costaba más. Es un ejercicio de estilo.
La Vaz Ferreira es su primer toque grande, ¿no?
Matías: El primer disco lo presentamos en la sala de AEBU que si bien no es una sala ni tan grande ni tan linda como la Vaz Ferreira, es una sala que tiene una aforo grande para una banda independiente. Estamos súper emocionados por poder disponer de una sala tan hermosa como la Vaz Ferreria que entra una cantidad interesante de gente. Es un desafío para nosotros hacer que la gente se interese y pague la entrada para ir a verte. Las condiciones para tocar ahí son muy buenas, tiene una acústica impresionante. Para este toque formamos un equipo de laburo muy bueno y eso nos tiene re estimulados.
Entrevista por Alejandra Pintos (@alepint)
Fotos de Agustina Rodríguez (@aagusrodrigueez)

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *